“Nosotros propusimos a cada escuela que elija ser parte del cambio educativo. Las que se negaron a que Secundaria Aprende empiece este año van a ser incluidas si o si el próximo”, dijo sin titubeos un asesor educativo del gobierno porteño que camina a diario los pasillos de la cartera que conduce Mercedes Miguel. “Acá no hay por las buenas o las malas. La reforma educativa se impone si hace falta y se acabó”, sentenció.
Esta fue la declaración que lanzó el funcionario a este periodista, sabiendo de antemano a qué medio le estaba hablando y que su declaración iba a ser incluida (con reserva de su nombre) en un artículo periodístico.
En algunos establecimientos comenzaron a aplicar la reforma a mediados del año pasado y en otros a partir del comienzo del nuevo ciclo lectivo actual. Viendo los primeros resultados, ya aparecen algunos aspectos que fueron anunciados por este medios en varias notas, en las que referentes educativos adelantaron que esta reforma en realidad era otro ajuste encubierto. Las escuelas que resisten ingresar a esta iniciativa denuncian aprietes, persecución y hostigamiento a directivos por parte del Ministerio.
Un grupo de docentes de la Escuela Artística Rogelio Yrurtia denunció amenazas realizadas a la Profesora Claudia Di Cola por parte de la Directora del Área Artística Ada Rissetto a través de la Supervisora Stella Maris Pena, al momento de efectivizar la toma de posesión del cargo de Directora del establecimiento.
Señalan que la presionaron durante siete horas para que su asunción venga marcada con el ingreso de la escuela a la reforma educativa y que finalmente desistió de asumir el cargo. “Ahora el ministerio de Educación está tratando de poner a un director o directora que sea afines a ellos”, señalan.
Aseguran que este hecho gravísimo no es un episodio aislado, sino el accionar sistemático de la Supervisión, la Dirección del Área de Artística y el Ministerio de Educación porteño en la implementación de “Secundaria Aprende”. Integrantes de los equipos de conducción, personal docente de secretaría, e integrantes del centro de estudiantes “también son objeto del maltrato, persecuciones y amenazas constantes”, por el simple hecho de haberse negado a implementar la reforma educativa PRO.
Un docente del Yrurtia recordó a este medio lo que tantas veces salió publicado en Tiempo en los dos últimos años: “Esta reforma degrada la educación, la formación básica en todos los niveles, en la secundaria tiene una orientación que es la reprimarización, en donde quedan tres materias como principales, matemática, lengua e inglés. Y la tendencia de la reforma es que el resto de las materias son de cursada libres, de trayectorias selectivas por parte de estudiantes”, explicó el docente. En concreto, el ministerio de Educación organiza una currícula flexible que hará que cada escuela sea específica.
“Desaparecen básicamente todas las otras materias y disciplinas como son geografía, historia, biología, física, química, formación ética y ciudadana. Desaparecen transformándose en una suerte de laboratorios o espacios de trabajo”, agregó y concluye: “Eso habilita simplemente la tercerización de ese proceso”.
El ataque a la ESI
Los estudiantes aseguran que esta reforma implementa reemplazo de la educación sexual integral, que actualmente incluye una visión sociocultural, basada en la psicológica, en la biología, en la sociología. “Esto lo quieren reemplazar por educación socioemocional, que en vez de trabajar en estos ejes que tiene la ESI, lo hace desde la autorregulación, o sea, que nosotros sepamos cómo controlar emociones como el enojo, el temor, la tristeza. Te lo enseñan individualmente porque no va a haber espacios de educación socioemocional en grupo con las aulas, sino que van a ser en grupos pequeño o directamente de manera individual”, contó a Tiempo Eli Cochere, alumno de 4to y vocero del Centro de Estudiantes del Yrurtia (CEBARY).
Las escuelas secundarias especializadas en artes, entre las que se encuentran la «Manuel Belgrano», el colegio «Rogelio Yrurtia», la Escuela «Lola Mora», y la especializada en Cerámica N.º 1, entre otras tantas, se reorganizan para volver a rechazar la precarización y el ajuste que genera la reforma PRO.
De acuerdo a la denuncia de las y los estudiantes con la educación socioemocional, no busca llenar de conocimientos a los jóvenes, más bien busca neutralizar las diferentes problemáticas que abarca la ESI. “Que te digan, a vos que te está pasando esto en la casa, no lo traigas al colegio porque te vas a sentir peor, estás enojado, bueno, no hagas nada, espera a calmarte y ahí haces algo. El enfoque que tiene la educación socioemocional es más desde el individualismo, donde no podés involucrar a tus compañeros con tus problemas, no podés decirles lo que te pasa, no estás fomentando que haya un espacio de confianza entre el docente y estudiantes”, agregó.
El acompañamiento de las familias
Vanessa Orieta, mamá de un estudiante de la escuela artística que cursa en segundo año, señaló a Tiempo que sus hijos temen “que les recorten las materias artísticas, contenido de materias importantes muy significativas para su aprendizaje, y que esto se está haciendo de forma inconsulta por parte de las autoridades escolares”, y resaltó la forma opresiva en la que llevan adelante la reforma.
En ese sentido, Sergio Parra papá de una estudiante, señaló que apoyan la lucha de sus hijos y destacó que “los docentes que queden van a quedar con una mayor carga laboral. Nos preocupa muchísimo que la reforma implique la pérdida de la ESI. Nosotros nos estamos organizando, hicimos una juntada de firma entre los padres. La idea es organizarnos padres, madres, los estudiantes y también los docentes, para frenar por todos los medios que dispongamos que este colegio ingrese a la reforma educativa”, señaló.
Este viernes entre las 17.40 y 18.00 la comunidad del Yrurtia (Av. Juan Bautista Alberdi 4139) realizará un nuevo semaforazo para visibilizar el reclamo de las escuelas artísticas.