Mientras sobrevolaba el Círculo Polar Ártico la primavera pasada, un equipo de científicos de la NASA, que probaba un nuevo sistema de radar, halló un lugar que los sorprendió por completo. En el norte de Groenlandia, debajo de la capa de hielo, detectó algo inusual: los modernos instrumentos revelaron un conjunto de asentamientos conectados por una red de túneles. Como si fuese una civilización del pasado, congelada por el paso del tiempo.

Pero, en realidad, se trata de otra cosa, tal vez no más sorprendente, aunque sí, muy peligrosa. Se trata de una base militar estadounidense construida en el contexto de la Guerra Fría, llamada «Camp Century». Fue la primera vez que se pudo hacer un escaneo completo de la instalación. Llamado «Proyecto Iceworm», se trató de una iniciativa del Pentágono que buscaba instalar hasta 600 misiles nucleares bajo la superficie de Groenlandia, que se abandonó en 1967.

La expedición de la NASA estuvo acompañada por un equipo del Wall Street Journal que fue el medio que dio a conocer esta descubrimiento a todo el mundo.