El 25 de julio de 1992 lideresas afrodescendientes de 32 países de América Latina se reunieron en República Dominicana para pensar estrategias continentales contra el racismo y el machismo. Fue el primer Encuentro de Mujeres Negras celebrado en la región y su peso fue tal que la fecha se instituyó como Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente, también conocido como Día de la Mujer Afrolatina, Afrocaribeña y de la Diáspora. De aquel encuentro histórico surgió, además, la Red de Mujeres Afro, una plataforma fundamental de articulación política en la región.
En un presente caracterizado por discursos de odio, negacionismo y retrocesos, ¿cómo construyen memoria y sostienen la identidad las mujeres afro en Argentina?
Sara Rueco Antúnez es comunicadora y educadora popular afroindígena, migrante y afrofeminista. Hace muchos años sostiene el programa radial “Afrodecires” en FM Riachuelo y también integra la Cooperativa Cultural Minga. “El racismo en Argentina tiene que ver con la invisibilización como política de Estado de las identidades indígenas y negras, pero eso no quiere decir que sobrepase la cantidad de personas racializadas en este país. Hay una cantidad inmensa de pueblos originarios, más de 44 lenguas indígenas y comunidades afro argentinas, afro diaspóricas. El argumento de la Argentina blanca se va a terminar de caer en algún momento”.
Para la activista afro, el debate sobre el racismo en el país debe pensarse en el contexto del actual gobierno, que es “neofascista y que niega todo tipo de derecho”
Este año el municipio de Moreno, provincia de Buenos Aires, adhirió mediante una ordenanza municipal al Día de la Mujer Afrodescendiente, Afrocaribeña y de la Diáspora. Fue por impulso de organizaciones afro locales, entre ellas la Asociacion Negros y Lubolos Candombe Moreno. Su presidenta, Soledad González González, cuenta a Tiempo que este tipo de iniciativas “promueven inclusión, igualdad y lucha contra el racismo. También deja un legado para las futuras generaciones. Es un logro de la lucha colectiva”
“Siempre supe que era una mujer afro indígena. Nunca pensé que era blanca”, dice Sara Rueco Antúnez. Para ella, “recuperar las memorias de nuestros ancestros es sostener nuestra propia soberanía simbólica”. No sabe de qué parte de África son sus antepasados, pero sí sabe que es la quinta generación de esclavizadxs. “Mi propia mamá fue esclavizada. Tenía 5 años cuando fue entregada a una familia blanca de Montevideo como criada. No tuvo autonomía ni fue libre sino hasta los 18 años”, cuenta.
Rueco vive en La Boca. Nació en Montevideo y llegó a la Argentina en la década del 70, cuando era niña. Vino con su madre y sus hermanos escapando de la persecución política que sufría su padre, un militante gremial. Junto con mujeres afro se organizaron en una cooperativa que cuesta sostener pero que les dio la posibilidad de capacitarse y aprender oficios.

Una fuerza que hizo su lugar en el feminismo
Para Sara “el feminismo en Argentina se caracteriza por tener una raíz blanca y burguesa, pero esto se ha enfrentado en las últimas décadas con una profunda interpelación gracias a la irrupción de identidades diversas”.
Recuerda que la articulación de las mujeres afrodescendientes comenzó a gestarse en el contexto del 8 de marzo de 2010. “En ese entonces las mujeres que tocaban el candombe y el tambor sufrían una fuerte invisibilización dentro de su propio entorno, donde el toque del tambor estaba reservado exclusivamente para las masculinidades. Ahí se conformó la primera cuerda de mujeres que salió a las calles un 25 de julio” cuenta Sara.
Los lazos con los encuentros de mujeres se fortalecieron con talleres específicos de mujeres afro, como el que hicieron Sara y otras mujeres en el Encuentro Nacional de Rosario. “Ese encuentro histórico convocó a más de 100 mujeres afroargentinas y de la diáspora provenientes de diversos puntos” recuerda.
El crecimiento del movimiento llevó a las activistas a debatir dentro de los encuentros de mujeres en Argentina, impulsándolos hacia la plurinacionalidad. “El objetivo central era claro: dejar de ser representadas por documentos escritos por terceros y alzar nuestra propia voz, lo que requirió un intenso proceso de debate interno para consensuar nuestras demandas” reflexiona. Rueco enumera hitos de la lucha local y regional de los afrofeminismos, desde la carpa afroindigena que sostuvieron en los años de la marea verde y el reclamo por la legalizacion del aborto a “marchas de mujeres en Brasil y en encuentros en Uruguay y Venezuela, donde nos reunimos comunidades indígenas y afro. En Argentina impulsamos iniciativas concretas como por ejemplo la realización de una encuesta federal sobre el ecosistema de afroemprendimientos”
Sobre la realidad actual, dice que “por supuesto nosotras sabemos que cuando hubo un gobierno con voluntad política de lanzar las políticas públicas a favor de nuestras comunidades, fue mejor. Ahora estamos resistiendo a este gobierno que es absolutamente supremacista”.
Cree que la memoria se sostiene en familia. “En familia afro compartimos danza, el toque del tambor, el alimento. Una mirada de la vida y también el maternazgo. La manera en que criamos a nuestros hijos e hijas es también una manera de sostener nuestra identidad”
Políticas públicas y comunitarias
En Argentina, el movimiento afrodescendiente logró conquistas históricas fundamentales. Entre ellas están la Ley Nacional N° 26.852 sancionada en el año 2013 que establece el Día Nacional de los Afroargentinos y de la Cultura Afro cada 8 de noviembre, en homenaje a María Remedios del Valle, nombrada “Madre de la Patria” por el general Manuel Belgrano.
En las provincias argentinas la militancia también logró avances. En Entre Ríos desde 2021 se conmemora el Día del Afro Entrerriano, la Afro Entrerriana y la Cultura Afro Litoraleña, una fecha instituida en honor a María Francisca Lencinas, considerada la primera afro entrerriana registrada en documentos escritos conservados en la provincia.
Durante los años en que funcionó el Ministerio de las Mujeres de Nación, hubo acciones orientadas a visibilizar el lugar de las mujeres afrodescendientes en la historia argentina y políticas públicas orientadas a esa comunidad.
Memorias
El 4 de julio se presentó el primer Archivo Vivo de la Memoria AfroLGBTIQ+ conformado por fotografías, poemas, ilustraciones y relatos autobiográficos. Se puede pedir información a través del IG afroslgbtiq.ar