A un día de la tragedia en la escuela de San Cristóbal, todavía Santa Fe parece en shock. Y siguieron sucediéndose las novedades y declaraciones de testigos o implicados.

Uno de ellos es el abuelo el joven que disparó la escopeta en el momento en que izaban la bandera. “La escopeta fue robada de acá adentro. La denuncia está hecha. Esto me genera muchísima tristeza”, expuso el hombre en diálogo con el canal América

A su vez, manifestó que no tenía mucha relación con el chico y que no sabe dónde pudo aprender: “Él nunca cazó conmigo. Ni siquiera tengo cartucho yo. Nada. Yo no le enseñé nunca a usarla”.

El día después en Santa Fe: el último adiós a Ian, la palabra del abuelo del chico que disparó y el parte de los heridos

El fiscal Luis Schiappa Pietra, jefe de la Unidad Fiscal Especializada en Responsabilidad Penal Adolescente, confirmó que el alumno de 15 años que protagonizó el fatídico episodio en el que murió su compañero Ian Cabrera en una escuela de San Cristóbal utilizó una escopeta que pertenecía a un familiar.

A su vez, el jefe de fiscales de la circunscripción Rafaela, Carlos Vottero, señaló que llevó la escopeta en su mochila. No fue en el estuche de una guitarra, como circuló en un principio, que la armó y cargó en el baño.

Schiappa Pietra afirmó que sumaron «bastante información» sobre el arma utilizada por el menor. Se trata de una escopeta calibre 12/70 registrada perteneciente a un familiar. Resta averiguar cómo accedió a ella, y si en eso hay responsabilidad de adultos.

El adolescente y los problemas de salud mental

Federico Kiener, uno de los abogados del adolescente de 15 años, aseguró que el adolescente «no tenía problemas escolares». Y remarcó que «tampoco hubo bullying ni había problemas con una persona».

Durante una entrevista en LT8, el letrado reiteró que «sus padres lo habían llevado para que hiciera terapia» porque «tenía en su mente suicidarse desde los 10 años». Sobre esta cuestión, señaló: «En ese tratamiento no tuvo el valor para contarle al psicólogo sobre esos sentimientos que tenía».

«El niño tiene problemas como cualquier persona. Ninguna familia es perfecta, pero no lo puedo justificar desde ahí«, comentó el representante legal del estudiante de la Escuela Normal Superior 40 Mariano Moreno.

El portero que se arrojó para detenerlo

Fabio se llama el portero que cambió las herramientas de mantenimiento por un acto de arrojo heroico. Fue el que detuvo al joven tirador, impidiendo que sigan las balas.

En diálogo con Cadena 3Fabio reconstruyó los segundos de terror que se vivieron durante el izamiento de la bandera. Lo que al principio parecieron globos reventados eran, en realidad, los disparos de una escopeta 12.70: «Vi a los alumnos salir corriendo y me acerqué. Había un chico con una escopeta. No se me pasó nada por la cabeza, solo reducirlo y sacarle el arma».

El encuentro entre el trabajador y el adolescente fue directo. Al verse perseguido, el tirador intentó escapar por los pasillos del colegio. «Él se asustó y salió disparando. En un momento se dio vuelta y me apuntó», recordó Fabio.

El día después en Santa Fe: el último adiós a Ian, la palabra del abuelo del chico que disparó y el parte de los heridos

Sin embargo, su determinación fue más rápida que el gatillo: «Como yo venía más fuerte, lo alcancé a tumbar y a sacarle la escopeta».

Tras reducirlo, Fabio mantuvo al joven contra el suelo hasta la llegada de la policía. En esos minutos de tensión, la respuesta del atacante lo dejó helado: «Le pregunté qué había hecho y me dijo que había cazado el fin de semana. No registraba lo que acababa de pasar, estaba desorientado, ido».

El último adiós a Ian

En un emotivo cortejo, este martes en las primeras horas de la tarde trasladaron el cuerpo de Ian Cabrera al cementerio municipal de San Cristóbal, donde familiares, amigos y vecinos le dieron el último adiós.

Antes del ingreso al cementerio, recorrieron parte de la ciudad para despedirlo y frenaron en la iglesia local para una misa. 

Ian era hijo único y jugaba al fútbol en el Club Atlético Independiente de San Cristóbal, entidad que emitió un comunicado expresando su dolor por lo ocurrido y su solidaridad con la familia. El Ministerio Público de la Acusación confirmó que el joven murió en el lugar. 

También en la noche del lunes hubo un acto con velas y reclamos. San Cristóbal es una ciudad de unos 15 mil habitantes, ubicada a 179 kilómetros al norte de la capital provincial. Allí, este lunes por la noche, muchos vecinos se acercaron a la puerta de la escuela normal Mariano Moreno para homenajear a Ian Cabrera, el joven de 13 años fallecido.

Muchos habitantes de San Cristóbal se acercaron para encender velas, que se colocaron en las escaleras del ingreso a la institución. También había quienes llevaron globos blancos y los ataron en la puerta de la escuela. E incluso algunos llevaron carteles para pedir justicia. Muchos de los vecinos también realizaban oraciones en homenaje al adoelscente fallecido.

El día después en Santa Fe: el último adiós a Ian, la palabra del abuelo del chico que disparó y el parte de los heridos

El agresor, de 15 años, fue trasladado a un centro de alojamiento de menores de Santa Fe. 

Pese a la aprobación de la nueva Ley Penal Juvenil en marzo de 2026, el adolescente no podrá ser juzgado por un tribunal, debido a que el Artículo 52 determina un plazo de 180 días para su vigencia.

La madre vive en San Cristóbal y tenía al joven a su cuidado. El padre, residente en Entre Ríos, mantenía contacto con él pese a no convivir con el chico y viajó a la ciudad de Santa Fe para solicitar la representación legal. Mientras tanto, la madre permanece en San Cristóbal “conmocionada y dolida”, según transmitieron los letrados.

La situación de los heridos

Seis de los ocho heridos fueron dados de alta y el último parte médico confirmado por fuentes de la provincia de Santa Fe a la Agencia Noticias Argentinas detalla que dos pacientes continúan internados.

El chico, de 13 años, cumple su primer día de internación en sala de Cuidados Especiales del Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia, de la ciudad de Santa Fe. Acerca de su estado de salud, informaron que permanece clínicamente estable, se alimentó con buena tolerancia y sin dolor. Continúa internado con acompañamiento del equipo interdisciplinario del efector.

Sobre el otro paciente, de 15 años, transcurre su internación estable, lúcido, en el Hospital Regional Dr. Jaime Ferré, ubicado en la ciudad de Rafaela, sin complicaciones inherentes a sus lesiones. También cuenta con acompañamiento del equipo interdisciplinario del efector.

La escuela estará cerrada hasta la próxima semana

La Escuela Normal Mariano Moreno N°40 permanecerá cerrada hasta el próximo lunes 6 de abril, momento en el que los alumnos harán un regreso escalonado. 

El reclamo de la comunidad educativa, docentes y familias, es la necesidad de un acompañamiento integral y multidisciplinario de contención para las chicas, chicos y también maestros y auxiliares.

Para Arístides Álvarez, presidente de la ONG “Si nos reímos, nos reímos todos”, el foco no está en el hecho aislado sino en el entramado que lo hace posible. “Cuando pasan estas cosas extremas, la pregunta es en qué estamos fallando. Y la realidad es que no es uno: somos todos”, afirma en diálogo con La Capital.

Pero va más allá: “Si no te metés, si no hacés nada, terminás siendo cómplice o al menos habilitando la situación”.

El día después en Santa Fe: el último adiós a Ian, la palabra del abuelo del chico que disparó y el parte de los heridos

Entre 2024 y 2025, la Policía Federal allanó a nueve menores de edad que prometían cometer masacres en redes sociales como Telegram.

Además, en octubre del año pasado, una chica de 14 años abrió fuego contra sus compañeros en Mendoza. Sin tanta trascendencia mediática, son muchos los docentes que día a día lidian con el incremento de las violencias en las aulas y se ven desbordados por la situación.

Álvarez apunta directamente al mundo adulto, en particular a las familias, como un factor decisivo en la construcción de conductas: “Un chico puede entender en la escuela que la violencia no es el camino. Pero llega a su casa, cuenta que lo molestan, y le dicen que le pegue. Ahí todo se desmorona”