“Dirty John”, la producción de Netflix basada en impactantes casos reales para ver de un tirón

Se trata de una miniserie que recrea algunas de las historias que más repercusión pública tuvieron en el pasado reciente de los Estados Unidos. Estafas, mentiras y desengaños donde la desesperación y la traición marcan relaciones hasta el borde de la fatalidad.

Siguiendo la línea de sus exitosas producciones basadas en hechos reales, Netflix estrenó en plena pandemia una de las mejores y más inquietantes de su catálogo hasta ahora: Dirty John. Basada en los casos de John Meehan, un estafador norteamericano que se dedicó a engañar mujeres, entre otros grandes delitos, y de Betty Broderick, la miniserie dividida en dos temporadas de 8 capítulos cada una atrapa en más de un sentido.

Estructurada a partir de las investigaciones y el podcast que desarrolló el periodista de Los Angeles Times Christopher Goffard, la primera parte se centra en la historia de Meehan (interpretado por el actor Eric Bana), cuando logra establecer una relación con Debra Newell (Connie Britton), una decoradora exitosa, independiente y de muy buen pasar económico, a quien conoce a través de un sitio de citas, presentándose como médico. Pronto, a instancias del círculo íntimo de Debra, ella comenzará a sospechar de John, destapando un pasado que incluye la cárcel y diversas acusaciones por los peores delitos que alguna vez se imaginó.l

Así, se sabrá que el protagonista llegó a convertirse en un experto del fraude a partir de que su propio padre, quien poseía un casino en California, lo “entrenara” en realizar delitos de esa índole. Como suele ocurrir en otros casos por el estilo, quien en la serie es llamado “Dirty John” (el “sucio John”) desarrolló una personalidad psicopática, y una habilidad tremenda para el engaño.

La segunda temporada conserva el nombre de la primera, pero como se aclara, cuenta historia de Betty Broderick. Esta vez, se trata de una niña rica, cuyo nombre de soltera es Elisabeth Anne Bisceglia (encarnada por Amanda Peet), quien conoció a su marido, Daniel T, Briderick (un impecable Christian Slater) en la universidad. Juntos construyeron un matrimonio basado en los pilares de la sociedad tradicional: hijos, dinero y la apariencia de una familia perfecta. Hasta que sobrevino un controvertido divorcio, a partir de una infidelidad, que terminó en una tragedia que convirtió el caso en uno de los más resonados de la historia reciente de los Estados Unidos.

Por ahora, no se sabe si la saga de Dirty John tendrá una temporada 3, aunque el éxito que consiguió la producción deja abierta la posibilidad.

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