Cierre de grados en primaria y jardines maternales, vaciamiento e inminente cierre de bachilleratos populares, quita de viandas y más de 3.300 millones de pesos de ajuste en la alimentación escolar, reducción de horas cátedras en secundarios, despidos de docentes y cierre de escuelas primarias. Y la lista sigue…

Es tan extenso el listado de recortes y ajustes en la educación pública porteña realizada por la actual gestión de Jorge Macri, que el simple hecho de enumerar cada punto haría perder la noción de que no se trata de “sectores ajustados en la educación pública” sino de una decisión política de ir por el desfinanciamiento de todo el sistema educativo de la Ciudad.

Mientras hay quienes deciden “discutir” estos recortes de espaldas a la comunidad educativa y sentados en sus escritorios, otros manifiestan su rechazo en las calles y organizando jornadas de lucha para visibilizar este tema.

Por este camino van las docentes, estudiantes y equipo coordinador del postítulo de Educación Sexual Integral del profesorado Joaquín V. González, la única formación superior en este tema que el gobierno porteño pretende cerrar.

Este sábado comienza la cursada del segundo año de la cohorte 2025 y convocan también a este acto a los más de 300 aspirantes que se inscribieron para 2026, que también deberían empezar las clases, pero que el jefe de Gobierno se niega a habilitar la apertura para este año.

“Nosotras entendemos que esto es un ataque concreto a lo que han conseguido los movimientos de mujeres, los movimientos feministas, las diversidades. Es un ataque porque nosotras no transmitimos secuencias didácticas para implementar la ESI en los diferentes niveles, sino que formamos especialistas en educación sexual integral con una mirada crítica”, dijo a Tiempo Eugenia Otero, coordinadora saliente del postítulo ESI del Joaquín V. González.

Este año el equipo docente se encontró con la noticia que, a pesar de haber presentado en tiempo y forma todos los formularios y papeles solicitados para la renovación del postítulo, en mayo del 2025, la Dirección General de Formación Docente a cargo de la profesora Graciela Uequin decidió a último momento cambiar la resolución con la que se aprueban los postítulos.

“Entendemos que es un ataque también a la educación pública, a un proyecto de vida diferente al que ellos están intentando imponer. No es un problema presupuestario, tampoco tecnicista, sino que es un problema ideológico y tiene que ver con que la mirada crítica de quienes se forman en un espacio como el nuestro, es una mirada que nunca va a poder ser funcional a un proyecto cruel, un proyecto que destruye, un proyecto que está más preocupado por las cosas, por los mercados que por las personas y los vínculos”, agregó Otero.

De esta manera, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires una vez más avanza sobre la formación en Educación Sexual Integral, una ley (la 2110) que la administración porteña tiene que garantizar. La norma exige al gobierno de la Ciudad que implemente la formación científica, sistemática, actualizada de todos sus docentes. Pero en contra de lo que dice la Ley, éste mismo gobierno el año pasado cerró otra formación pública sobre ESI que se dictaba en la Escuela de Maestros dejando en la calle a todos sus docentes y a una cantidad enorme de aspirantes que no pudieron cursar.

“Este sábado vamos a dejar expresado nuestro compromiso de que no es este equipo docente el que no va a garantizar la formación en ESI de las y los docentes de CABA, sino que es el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el Ministerio de Educación y la Dirección General de Formación Docente”, señaló a este medio Mariela Sarlinga, docente del postítulo de ESI y Coordinadora de la carrera de Historia del Joaquín V. González.