Ninguna vida es descartable. Ese es el mensaje que miles de personas de colectivos diversos dieron al gobierno de Javier Milei durante la segunda Marcha del Orgullo LGBTIQNB+ Antifascista y Antirracista. Fue la primera movilización masiva del año que reunió numerosas demandas, en un contexto marcado por acciones contra la reforma laboral que se tratará esta semana.
Una vez más el transfeminismo logró unirse y articular distintos reclamos en una sola consigna: “Acá no sobra nadie”. En CABA, la movilización de más de cinco cuadras se dirigió desde el Congreso de la Nación hasta Plaza de Mayo. El grito también se replicó en al menos otros 26 puntos del país. Levantaron su voz los sectores más vulnerables de la sociedad: el colectivo LGBTINB+, les jubilades, las personas con discapacidad, les migrantes y les trabajadores de la informalidad.

“Esta marcha es importante para poder visibilizar la precarización, el hambre y el recrudecimiento de la violencia institucional hacia los colectivos de las trabajadoras sexuales, migrantes, personas en situación de calle, de la diversidad. Esperamos que suceda el despertar social de los colectivos que resistimos en los márgenes, de una sociedad que está agotada”, compartió a Tiempo/Presentes Georgina Orellano, secretaria general del Sindicato de Trabajadoras Sexuales de Argentina (AMMAR).
Se trata de la segunda edición de una movilización que tuvo su germen el año pasado, luego de que el 23 de enero de 2025 Javier Milei hablara en el Foro Económico Davos y apuntara contra los feminismos y la diversidad sexual. Su discurso, cargado de desinformación y mentiras —comparó a la homosexualidad con la pedofilia—, gestó una histórica movilización autoconvocada en la Ciudad de Buenos Aires, en el resto del país y en distintas partes del mundo.

Una inmensa bandera con los colores trans de varios metros de largo y ancho se desplegó sobre la avenida de mayo. Al rayo del sol estaban mujeres trans y travestis mayores que sostenían sus bordes. “Estamos acá por todo lo que hemos pasado. Todavía siguen matando a chicas y discriminándonos. Hay compañeras trans mayores que no tienen jubilación y tienen que seguir trabajando en la calle”, compartieron Mychel Aguilera, Teté Vega y Carolina Figueredo a este medio.

El mensaje está en la calle
La ministra de Mujeres y Diversidad de PBA, Estela Díaz, participó de la segunda Marcha Antifascista. “No podemos seguir naturalizando la violencia, la discriminaci{on, el odio como parte del hacer político. Las extremas derechas tienen discursos absolutamente totalitarios que no respetan ni incluyen a las diversidades”, expresó Díaz.
Por su parte, la legisladora de la Ciudad de Buenos Aires, Vanina Biasi, destacó: “Hoy salimos nuevamente porque avanza el fascismo en este país para buscar aprobar esa reforma laboral que tienen preparada para aprobar en el senado de la Nación el miércoles que viene. Nos tenemos que unir contra el fascismo.”

También Victoria Freire, legisladora porteña, resaltó la importancia de estar en las calles: “En un contexto de intento de reforma laboral y previsional, de precarización de la vida de todas y todes es muy importante que los distintos sectores se encuentren en las calles, que el Orgullo esté en la calle”.
El bloque sindical también se convocó para la movilización del 7F. Desde el Sindicato de Prensa de Buenos Aires, Micaela Polak, secretaria de género, dijo: “La reforma laboral que el gobierno quiere imponer lo único que hace es afectar derechos de trabajadoras y trabajadores, en particular las trabajadoras de prensa que venimos siendo muy golpeadas con la precarización laboral”.

Todas las luchas
“No va a pasar, no va a pasar, esa reforma laboral”, coreaba la cabeza de la marcha mientras avanzaba por la avenida de Mayo. La situación económica y laboral estuvo presente en los carteles, los cantos y los testimonios de quienes se acercaron a movilizar.
“Las disidencias sexuales, lejos del imaginario social que ha instaurado el liberalismo y la derecha, no somos ajenas a las demandas de las grandes mayorías. Muy por el contrario, nos encontramos nutriendo a las capas de la clase trabajadora y especialmente a aquellas capas de los sectores populares más postergados y dañados por las políticas de este gobierno”, aseguró la docente y activista travesti Quimey Ramos.
Liliana Ponce es jubilada con la mínima y, al igual que este sábado, se moviliza todos los miércoles frente al Congreso. “Hoy estamos resistiendo no solamente el embate fascista, sino también el embate económico, la reforma laboral. Decimos: basta de indigencia, queremos aumento de emergencia y no a la reforma laboral”, expresó desde la cabecera de la marcha.
“Este segundo año, aunque el gobierno ha moderado en cierta medida su narrativa contra la diversidad sexual, no lo ha hecho con sus políticas, las cuales se profundizaron”, dijo Ese Montenegro, activista transmasculino e integrante de la Columna Mostri. En este sentido, el gobierno nacional emitió el decreto 62/2025 que modificó la Ley de Identidad de Género. Eliminó, así, la posibilidad de que adolescentes trans puedan hacer tratamientos de hormonización. Ese ataque contra las juventudes se complementa con su narrativa contra la educación sexual integral y su intento obsesivo de bajar la edad de imputabilidad.
Luego de haber vetado la Ley de Emergencia en Discapacidad, el gobierno nacional se vio obligado a reglamentar esta normativa gracias a la presión social. “Nos cuesta un montón salir y poner nuestro cuerpo a la lucha. Es necesaria la cooperación del pueblo para que esto termine de una buena vez”, sostuvo Remigia Cáceres, secretaria nacional de Discapacidad de CTA-Trabajadores.
Los colectivos migrantes, presentes en la marcha, denunciaron la persecución y criminalización que viven desde el decreto 366/25 que modificó la Ley de Migraciones. Otros sectores advirtieron a su vez sobre el intento de modificar la Ley de Glaciares y el mal manejo de los incendios forestales en la Patagonia. “Nos sobran motivos para denunciar y poner en evidencia toda la indefensión que estamos padeciendo”, dijo Irma Caupan, activista mapuche.
El encuentro en las calles inauguró el 2026 con una certeza: «Frente el fascismo, ¡lucha y solidaridad”. «

Distintas provincias de Argentina marcharon contra el fascismo
La segunda Marcha del Orgullo LGBTIQNB+ Antifascista y Antirracista tuvo lugar en más de 26 puntos del país, con días, horarios y agendas diferentes, pero bajo una consigna en común: “Acá no sobra nadie. Ninguna vida es descartable”.
A lo largo de cinco encuentros virtuales, activistas, militantes, organizaciones LGBTIQNB+, feministas y transfeministas se juntaron a pensar las acciones del 7F en todo el territorio argentino.
Además de la consigna principal, también coincidieron en una serie de posiciones: “la oposición a las reformas (laboral, penal y de la Ley de Glaciares). El repudio por el ecocidio que alimenta el gobierno nacional. La defensa de la vida: contra el racismo, el colonialismo y el genocidio en Palestina”, según expresaron a través de un comunicado.
Algunas localidades, además, expresaron agendas locales, como la convocatoria de Trelew, en Chubut, que hizo mención al mal manejo de los incendios forestales que en esa provincia arrasaron con más de 45 mil hectáreas. En ese contexto, la consigna fue “Que ardan sus reformas, no nuestros bosques”.
También hubo movilizaciones en Chaco, Misiones (Oberá), Santa Fe (Rosario), Neuquén capital, Buenos Aires (Bahía Blanca, Mar del Plata, Miramar, Villa Gesell, Necochea, Junín, Chivilcoy, San Nicolás de los Arroyos, Padua), Río Negro (Fiske Menuco, Furilofche, Bolsón), Córdoba, Salta, Formosa, Corrientes, Entre Ríos (Paraná), Tierra del Fuego y La Pampa.
En las redes
La difusión de las consignas y de las diferentes manifestaciones por distrito se realizó a través de la cuenta orgulloantifa por donde además se difundió un glosario para definir por qué se trata de una marcha antirracista, antifascista y además, anticapacitista.
El glosario explica: «antirracistas porque no nos tragamos el mito de una argentina blanca. Antirracistas porque estamos junto a las comunidades indígenas que reivindican otras formas de vivir y de relacionarse con el territorio», comienza el comunicado.
Con respecto al anticapacitismo, agrega: «Anticapacitistas porque nos hacemos cargo colectivamente de nuestra fragilidad y de nuestra vulnerabilidad, compartida e irrevocable. Y esa responsabilidad es también nuestra más profunda alegría. Anticapacitistas porque no creemos que ninguna vida, ningún cuerpo, ninguna forma de estar en el mundo, valga más que otra. ¡Al supremacismo lo tiramos entre todes!
La nota es una cobertura colaborativa entre Tiempo Argentino y Agencia Presentes, medio aliado que trabaja para visibilizar la desigualdad de género a través de la elaboración de contenidos claros y de calidad.