Este lunes se debía dar el inicio de clases en 16 distritos, a los que asisten más de ocho millones de alumnos. Pero quedará pospuesto por un paro nacional docente, convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA), frente al ajuste presupuestario en Educación, a la Reforma Laboral y a la Ley de Educación que prepara el Gobierno.

El gremio ratificó este domingo el “Paro Nacional y Movilización” de este lunes y reiteró su repudio a la reforma laboral que quedó convertida en ley el viernes último en el Senado, y a través de un comunicado afirmó: “más que nunca este 2 de marzo paramos y movilizamos contra la política de ajuste y destrucción del gobierno nacional”.

El Gobierno buscó en las últimas horas llamar a los gremios docentes a una mesa paritaria para este mediodía, pero los sindicatos ratificaron la huelga de hoy, en el inicio del ciclo lectivo, a la que adhieren la Unión Docentes Argentinos (UDA) y la Confederación de Educadores Argentinos (CEA).

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La convocatoria del Ejecutivo se dio a partir de que la Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo ordenó suspender el decreto 341 del año pasado que había desplazado a la Secretaría de Educación de la paritaria nacional docente y delegaba la negociación en las provincias.

En Provincia de Buenos Aires el paro fue ratificado por el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FEB, Suteba, Amet, Sadop y Udocba), tras rechazar la oferta de 3% de la gestión de Axel Kicillof. También hay paro de docentes y no docentes en el ámbito universitario, en contra de la reforma laboral y de la modificació que el Gobierno quiere hacer a la ley de financiamiento universitario (ya aprobada por el Congreso, y cuyo vetado fue rechazado por mayoría de legisladores y por la Justicia). En Santa Fe, también hay paro y movilización de maestros.

Ajuste nacional sobre los docentes

Fabián Felman, titular de la CEA, argumentó que, en las circunstancias actuales generadas por el gobierno, «se impone reaccionar en defensa de los derechos laborales y salariales, si no se concretaba una convocatoria a paritaria, el conflicto con el sector docente podía profundizar y prolongarse”. La CTERA planteó un plan de lucha “frente a las políticas de ajuste que afectan a la educación pública y al conjunto del pueblo trabajador”.

Desde el inicio de la gestión de Milei, la caída del presupuesto educativo en términos reales es del 50 por ciento. La quita del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), recursos que se le transferían a las provincias para mitigar las desigualdades salariales a lo largo del país, perforó el bolsillo de maestras y profesores. Hoy, sus salarios se encuentran en un piso histórico, menor que el de hace 20 años, antes de la Ley de Financiamiento Educativo.

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La motosierra también se tradujo en la discontinuación del Conectar Igualdad, la pérdida de más de un millón de Becas Progresar y el congelamiento de su valor, la demora en la distribución de libros y la desinversión en las escuelas técnicas. Capítulo aparte las universidades, que perdieron 29% en dos años. La Ley de Financiamiento Universitario buscó reparar el ajuste. A pesar de que la Justicia obliga a cumplirla, Milei envió un proyecto para modificarla. Busca aumentar las partidas salariales en un 4,4%, cuando la ley sancionada lograba el 63 por ciento.

“Convocamos a continuar y profundizar la lucha en las calles, junto a las centrales sindicales y las organizaciones sociales, para defender el trabajo digno, el salario y los derechos laborales, y para rechazar toda política que implique pérdida de derechos”, remarcó la Junta Ejecutiva de la CTERA.