Una mañana que debía ser de rutina escolar se transformó en una pesadilla difícil de asimilar para la comunidad de San Cristóbal, en Santa Fe. Un adolescente de 15 años protagonizó un ataque armado dentro de la Escuela N° 40 «Mariano Moreno», que terminó con la vida de un estudiante de 13 años y dejó a otros 8 heridos, dos de ellos de más gravedad (uno de los cuales ingresó al hospital en código rojo).
El episodio se desencadenó minutos antes del inicio de clases, mientras los alumnos se disponían a realizar el izamiento de la bandera. Según las primeras reconstrucciones, el joven agresor habría ingresado al establecimiento con una escopeta —presuntamente propiedad de su padre, aunque otras fuentes mencionan al abuelo— oculta dentro de un estuche de guitarra, burlando así los controles habituales de ingreso.
«En estado de shock»
Carolina Morel, docente de la institución, dialogó con la prensa: “Como en todas las comunidades educativas, hay situaciones, pero generalmente es una comunidad relativamente tranquila, donde eventos de estas características jamás se habían vivenciado”.
“Escuchamos detonaciones que no sabíamos de dónde venían hasta que un docente se acerca angustiado contando que había un chico disparando”, relató. «Nos encerramos en la sala de profesores y empezamos a llamar a la policía. Tratamos de contener la situación hasta que miembros de la comunidad educativa se aproximaron hacia el joven que tenía el arma, lo desactivaron y lo sentaron en un costado. Pude ver la escena donde había un chico tirado. Me acerqué a ver si presentaba signos vitales, pero no pude evidenciarlo. Pudimos vivir el horror que tuvimos en ese momento. Toda la situación fue lamentable”.

Y completó: «Vi al estudiante al lado de los preceptores que lo contenían. Él estaba abstraído, en estado de shock, desarmado, sentado. No puedo decir si comprendía lo que había sucedido”. Consultada sobre posibles alarmas previas que anticiparan el ataque, respondió: “Como estudiante tengo buenas referencias, así que tampoco puedo decir algo por el estilo”
«Situación intrafamiliar muy compleja»
José Goity, titular de Educación, expresó a la prensa que el chico «no registra antecedentes de intervenciones en el sistema educativo». En su declaración, el funcionario aseguró que el chico «no registra antecedentes en el sistema educativo».
«No hemos tenido ninguna intervención socioeducativa a lo largo de toda su trayectorial escolar», detalló Gotiy. Y aclaró un par de situaciones: «no se trata de un conflicto escolar» como señalaron algunas versiones, sino que se trata de una «situación intrafamiliar muy compleja».
«Dispusimos que no haya actividad escolar el día de hoy y en los próximos días», acotó el ministro. A pesar de que no hay clases, en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal ya se dispuso un equipo interdisciplinario para brindarle acompañamiento a los alumnos y a sus familias: «Hay que trabajar y mucho. Este hecho no atraviesa solo a la escuela, nos atraviesa como sociedad, no hay antecedentes en Santa Fe de un caso así».
Las autoridades aclararon que es «un menor no punible, a la luz de la legislación actual, ya que todavía no ha entrado en vigencia la reforma (de la Ley Penal Juvenil)».
El ataque del alumno
Testigos presenciales indicaron que la secuencia de violencia comenzó en la zona de los baños de la planta alta. Allí, el atacante se habría topado con la víctima fatal, un alumno de primer año, a quien le disparó al grito de «¡Sorpresa!». Posteriormente, el agresor continuó efectuando disparos hacia el hall y el patio, donde hirió a otros dos compañeros.
La tragedia no fue mayor gracias a la rápida intervención de un asistente escolar, quien logró abalanzarse sobre el joven, desarmarlo y retenerlo hasta la llegada de los efectivos policiales.
Saldo de víctimas
En el acto murió un adolescente de 13 años, producto de las heridas de arma de fuego. Otro estudiante fue trasladado de urgencia al Hospital de Niños de la ciudad de Santa Fe en estado reservado, mientras que el segundo herido permanece fuera de peligro con lesiones leves por perdigones.
A ellos se suman otros 6 heridos menores y equipos de salud mental conteniendo a alumnas, alumnos y docentes.
El secretario de Gobierno de la municipalidad santafecina de San Cristóbal, Ramiro Muñoz, confirmó esta mañana que el joven de 15 años que entró armado a la escuela «era un buen alumno y no tenía problemas de conducta” previos a este hecho.
El funcionario municipal dijo que la investigación policial se está llevando a cabo con “muchísimo hermetismo”, pero confirmó que el arma que utilizó el adolescente “sería una escopeta de caño recortado”.
Como narra El Ciudadano de Rosario, el desconcierto entre las autoridades educativas y los vecinos es total. El joven de 15 años era descrito por docentes y compañeros como un «buen alumno», aplicado, deportista y sin antecedentes de mala conducta o violencia. «Era un chico amable y gracioso, nadie se explica qué pudo haber pasado», señalaron allegados al adolescente.
Debido a su edad, el joven es legalmente inimputable, aunque permanece bajo la órbita de la Justicia de Menores y está siendo asistido por equipos interdisciplinarios de salud mental.
Reacción oficial y duelo
El gobernador Maximiliano Pullaro suspendió su agenda oficial y dispuso el envío inmediato de los ministros de Seguridad, Educación y Desarrollo Humano a la localidad para brindar apoyo a las familias afectadas y a la comunidad educativa, y preparar un equipo «interdisciplinario» para tratar la problemática.
El municipio de San Cristóbal declaró el duelo oficial, suspendiendo todas las actividades públicas y las clases en los establecimientos de la zona por 48 horas. La fiscalía se encuentra peritando los dispositivos electrónicos del agresor para determinar si existió algún plan previo o un detonante específico para este ataque sin precedentes en la región.