El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que integran ATE, UOM, Aceiteros, Aeronáuticos y más de 100 sindicatos de todas las centrales obreras, iniciaron en la mañana de este jueves, en la ciudad de Córdoba, la primera de las movilizaciones que tiene previstas contra la reforma laboral.
El objetivo específico de la movilización es exigir a los mandatarios provinciales que rechacen la iniciativa del gobierno nacional.

Luego de esta acción en Córdoba, el FreSU realizará una movilización en Rosario y el 11 de febrero, cuando se discuta la reforma laboral en el Senado, una marcha al Congreso de la Nación además de convocar a un paro general.
La marcha en la ciudad de Córdoba partió de tres puntos diferentes que confluirán en el Centro Cívico. La idea es entregarle al gobernador Martín Llaryora un documento con las razones que el FreSU expone para que los gobernadores no respalden la reforma laboral.
El frente sindical continuará su plan de acción el martes 10 de febrero con una movilización en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe.
Desde ATE señalaron que el capítulo fiscal de la reforma laboral daña directamente a las provincias, ya que la reducción de las alícuotas de impuestos, como Ganancias para grandes empresas, tiene un impacto anual de 1,9 billones de pesos menos en las recaudaciones, de los cuales al gobierno nacional le corresponden $ 790.000 millones y al conjunto de provincias y Ciudad Autónoma de Buenos Aires $ 1,12 billones.