La Secretaría General de la Presidencia, conducida por Karina Milei, oficializó las condiciones punitivas bajo las cuales el autor Helmut Ditsch podrá retirar la pintura inspirada en el Glaciar Perito Moreno que permanecía en la Casa Rosada desde hace 13 años. El dictamen gubernamental estipula que el pintor debe asumir la totalidad de los costos logísticos del traslado de la pieza desmantelada, al tiempo que el Estado nacional se desliga de cualquier responsabilidad sobre su conservación actual y moviliza efectivos de la Policía Militar para escoltar y vigilar de cerca cada uno de los movimientos del artista dentro de la sede de gobierno.

Desde Viena, Ditsch denunció los mecanismos de presión administrativa implementados por el entorno de Javier Milei, detallando que las autoridades le vedaron formalmente la posibilidad de realizar el peritaje fotográfico necesario para documentar las condiciones de restitución de la tela. De acuerdo con el testimonio del damnificado, el Ejecutivo supeditó de forma taxativa la devolución del patrimonio a la firma previa de un acta de conformidad obligatoria, diseñada para impedir legalmente que el autor pueda iniciar demandas contra el Estado por los daños o el deterioro que el cuadro haya sufrido durante el confinamiento.

La pintura hiperrealista, que había sido donada durante el mandato de Cristina Fernández de Kirchner para su exhibición en el Salón Eva Perón, fue removida en marzo pasado junto a los retratos de Juan Domingo Perón y Evita, en un procedimiento que el Gobierno intentó justificar bajo supuestas razones de preservación técnica ante problemas de climatización. El propio Ditsch desarmó la coartada oficial al ratificar que la obra es una impresión de alta resistencia diseñada minuciosamente para soportar la exhibición en espacios de alto tránsito, lo que deja al descubierto la falsedad de los argumentos esgrimidos por el oficialismo.

El avance sobre la obra de arte se inscribe, según las declaraciones previas del autor, en una maniobra de censura política que coincide de manera exacta con la ofensiva legislativa del oficialismo en el Congreso para desmantelar la protección de los recursos naturales. En sus intervenciones en Radio 750, el artista vinculó de forma directa la desaparición del cuadro de los pasillos de Balcarce 50 con las iniciativas del Ejecutivo orientadas a derogar la Ley de Glaciares, interpretando el desplazamiento de la imagen del Perito Moreno como un reflejo de la falta de conciencia gubernamental frente a la entrega de las reservas de agua potable del país.