“Todo cierre es político”, dicen desde diferentes sectores de la comunidad educativa porteña, y no es para menos. Todo indica que el gobierno de Jorge Macri ahora va por el cierre definitivo de la única formación superior en Educación Sexual Integral gratuita que se dicta en el Instituto Superior del Profesorado «Dr. Joaquín V. González» y deja a más de 300 inscriptos para este año sin poder cursar.

Este inminente cierre se da en el marco de un profundo ajuste en la educación pública porteña que incluye la clausura de jardines maternales y una escuela primaria de La Paternal, el cierre de grados, el despido de docentes y la eliminación de materias de escuelas secundarias. Pero también se enmarca en un desguace de las políticas de género que profundizó el jefe de Gobierno Jorge Macri como la eliminación de formación ESI en la Escuela de Maestros y la eliminación de contenidos ESI en páginas oficiales del GCBA.

El postítulo de Educación Sexual Integral que se dicta en el Joaquín V. González es una formación que tiene una duración de dos años, se dicta todos los sábados por la mañana y este año iba a poner en marcha su cohorte número 18.

“Desde el 2009 formamos especialistas en Educación Sexual Integral de manera científica, actualizada, trabajamos en parejas pedagógicas interdisciplinariamente y todos los años vamos corriendo un poquito más allá los límites de lo que la educación sexual integral puede pensar en las aulas”, explicó a Tiempo Mariela Sarlinga, docente del postitulo ESI y Coordinadora de la carrera de Historia del profesorado Joaquín V. González.

Este año el equipo docente se encontró con la noticia que, a pesar de haber presentado en tiempo y forma todos los formularios y papeles solicitados para la renovación del postítulo, en mayo del 2025, la Dirección General de Formación Docente a cargo de la profesora Graciela Uequin decidió a último momento cambiar la resolución con la que se aprueban los postítulos.

“Estuvimos desde marzo del 2025 preguntando insistentemente cada dos meses si había novedades de nuestra aprobación y recién en diciembre del 2025 tuvimos respuesta y la respuesta fue que había cambiado la resolución entonces que íbamos a tener que presentar todo de vuelta. Recién el 17 de diciembre nos llega la nueva resolución, estábamos a dos días de que cierre el ciclo electivo y por lo tanto no hubo forma de conseguir una reunión con las autoridades para que nos explicaran cómo era la nueva forma de presentación y los cambios que esa resolución introducía en el proyecto.”, agregó Sarlinga.

Recién el 18 de febrero, a 9 días de haber comenzado el ciclo docente en todas las escuelas, quienes integran el postítulo de ESI tuvieron un interlocutor válido para hacer las preguntas correspondientes y empezar a confeccionar la presentación con las nuevas directivas.

“Así y todo volvimos a entregar en tiempo y forma como nos exigían un proyecto que además tenía muchas modificaciones respecto del otro porque la nueva resolución cambiaba de lleno la forma de pensar la formación y pasamos la primera parte de preaprobación y entregamos el proyecto el 2 de marzo que era la fecha exigida. Desde ese momento todavía no tenemos ninguna comunicación en torno a la aprobación del mismo”, termina la docente.

De esta manera, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires una vez más avanza sobre la formación en Educación Sexual Integral, una ley (la 2110) que la administración porteña tiene que garantizar. La norma exige al gobierno de la Ciudad que implemente la formación científica, sistemática, actualizada de todos sus docentes. Pero en contra de lo que dice la Ley, éste mismo gobierno el año pasado cerró otra formación pública sobre ESI que se dictaba en la Escuela de Maestros dejando en la calle a todos sus docentes y a una cantidad enorme de aspirantes que no pudieron cursar.

La estrategia “contrareloj” para vaciar la educación pública

Presentación de documentos, cambio en las reglas de juego a último momento y falta de respuesta oficial. Desde que asumió Jorge Macri el gobierno de la Ciudad, la administración local implementó una nueva estrategia para justificar el ajuste educativo en diferentes sectores que, a priori, no presentan ninguna dificultad: la estrategia “contrareloj” que incluye los tres pasos mencionados.

Apenas iniciado febrero, a días del comienzo del ciclo lectivo 2026, cinco jardines maternales de los barrios más postergados fueron acechados por personal de la Agencia de Control Gubernamental y efectivos de la Policía de la Ciudad. El objetivo fue cerrar esas escuelas ese mismo día pero, ante la resistencia del personal docente y familias, en el momento improvisaron una pesquisa en los jardines conveniados entre organizaciones sociales y el Ministerio de Educación porteño, y dijeron que no estaban en condiciones de seguir adelante, salvo que encuentren otros espacios.

Las organizaciones consiguieron otros espacios pero el GCBA nunca más respondió y dio por hecho el cierre definitivo de las instituciones educativas.

La misma estrategia utilizó para informar el cierre de la Escuela Fray Justo de Santa María de La Paternal, y para el cierre inminente del postítulo de formación superior de la ESI.