En un movimiento que sacude el cordón industrial del Gran Buenos Aires, la empresa de capitales argentinos Fate S.A.I.C.I. confirmó este miércoles el cierre definitivo y unilateral de su planta industrial ubicada en la localidad de Virreyes, partido de San Fernando. La decisión empresarial conlleva el despido de 920 trabajadores, eliminando de forma súbita una de las fuentes de empleo más significativas de la región.
A través de un comunicado oficial, la firma notificó que la interrupción de las tareas rige «a partir del día de la fecha». Al momento de explicar la drástica medida, la patronal apeló a fórmulas ambiguas, señalando que «los cambios en las condiciones de mercado» los obligan a encarar el futuro desde un «enfoque diferente». Sin embargo, esta reestructuración de negocios se traduce concretamente en el desmantelamiento de una estructura productiva con más de ocho décadas de historia.
Pese al impacto social de los despidos, la compañía dedicó gran parte de su misiva a reivindicar su «liderazgo industrial» y su rol como único productor nacional de neumáticos radiales para transporte. En el texto, la dirección de Fate resaltó haber generado «empleo de calidad» y desarrollado tecnología de exportación durante 80 años, una trayectoria que contrasta con la celeridad del cese de actividades actual.
El comunicado concluye con un agradecimiento formal a colaboradores y clientes, mientras se consolida la pérdida de casi mil puestos de trabajo en el entramado productivo bonaerense. Hasta el momento, no se han brindado detalles sobre el esquema de indemnizaciones para el personal afectado por la clausura de la planta.
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