El Gobierno de Donald Trump está instando a los fabricantes de automóviles y a las empresas manufactureras de Estados Unidos a ampliar su participación en la producción de armas, informó el miércoles The Wall Street Journal.
Altos funcionarios de defensa mantuvieron conversaciones con los principales fabricantes de automóviles, incluidos General Motors y Ford, para explorar el aumento de la producción de armas y suministros militares, según el informe, que cita fuentes familiarizadas con el asunto.
La producción militar está actualmente controlada por un reducido número de contratistas en el país. Aunque muchos de los mayores fabricantes estadounidenses fuera del sector de defensa tienen contratos con el Pentágono, estos acuerdos suelen ser de alcance y valor limitados, centrados en productos específicos o en investigación.
Las conversaciones se iniciaron antes del estallido del conflicto con Irán, revelaron las fuentes. La presión que la guerra viene ejerciendo sobre las reservas de municiones de Estados Unidos pone de relieve la necesidad crítica de que el Ejército amplíe su red de socios comerciales, lo que permitiría un rápido aumento en la producción de municiones esenciales y equipos tácticos avanzados, como misiles y sistemas antidrones.
Exclusive: The Pentagon has approached automakers and other American manufacturers about playing a larger role in weapons production https://t.co/FoyyuTUtAa
— The Wall Street Journal (@WSJ) April 15, 2026
Legisladores y dirigentes del Pentágono mostraron una creciente preocupación por la capacidad de fabricación de armas de Estados Unidos, especialmente después de que el país y sus aliados de la OTAN comenzaran a entregar grandes cantidades de armamento a Ucrania en 2022.
En respuesta a estos crecientes desafíos, el Pentágono presentó una propuesta presupuestaria récord de 1,5 billones de dólares, un gran impulso para ampliar las capacidades de producción de municiones y drones.
BB con Xinhua