La compañía de productos de limpieza y artículos descartables para papeleras, higiene institucional y catering, Lustramax, anunció el despido de 29 trabajadores. La compañía ubicada en la localidad de Tortuguitas asegura haber dado comienzo a un Proceso Preventivo de Crisis en el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires aunque el trámite todavía está en consideración del organismo provincial encabezado por Walter Correa.
Sin embargo la compañía que difícilmente pueda certificar tres ejercicios consecutivos con pérdidas (requisito básico para la aprobación del recurso), decidió dar curso igual a los despidos. Para los trabajadores se trata de una extorsión que, en primer lugar, busca abortar un proceso interno de organización sindical. Algo similar han intentado, sin éxito, otras empresas como Pirelli o Bridgestone.

La decisión patronal resulta ilegal en tanto las cesantías no pueden llevarse adelante con el proceso en curso sin que el ministerio hubiera dictaminado a respecto. En horas de la tarde del lunes la cartera laboral provincial dictó la conciliación obligatoria que debiera reponer a los trabajadores en sus puestos de trabajo. Sin embargo la misma empresa dejó constancia de su negativa a acatar los dispuesto. En el acta sostienen que “la empresa se notifica de la conciliación obligatoria dictada por el organismo competente, planteando la disconformidad con la misma” y que, por ese motivo, “no se otorgarán tareas laborales a los trabajadores despedidos”.
El cuerpo de delegados asegura que los despidos no responden a una situación de crisis en la medida en que la producción se sostiene en los niveles históricos y que, en realidad, se trata de represalias frente a un reclamo formulado por los representes de los trabajadores.
Las ganancias, dicen, acumulan más de $16 mil millones en los últimos tres años. Ese período es el que deberá ser considerado por la cartera laboral a la hora de definir si efectivamente la empresa se encuentra en crisis y, por lo tanto, se habilita el procedimiento que permite despedir con indemnizaciones especiales o incluso revisar cláusulas del convenio sectorial.
Los delegados aseguran haber llevado adelante el reclamo por una deuda de cuatro meses con la obra social, el pago incompleto del aguinaldo y un bono interno acordado en diciembre que nunca fue abonado.
El conflicto escaló cuando la empresa decidió interrumpir una medida de fuerza y una asamblea de trabajadores recurriendo a la Policía para disolver la organización de la medida. Luego impidió el ingreso de una primer camada de 13 trabajadores.
En el día de hoy los trabajadores cortaron la Autopista Panamericana para llevar adelante su reclamo y visibilizar la ofensiva patronal.
En diálogo con el programa Mañanas con Vos, Leandro Gómez, uno de los delegados, señaló que “presentaron el preventivo de crisis bastante incompleto, no detallan el procedimiento que explica cómo quieren solucionar la crisis. Lo único que dicen es que quieren despedir a 45 personas”.
Sin embargo, indicó, “el preventivo no está aprobado todavía. De hecho, es de ahí que nosotros denunciamos que es ilegal, porque la Secretaría le dice que no, que no lleve adelante lo que están pidiendo, que eran despidos y sin embargo ya se está despidiendo”.
A la vez, Gómez infirió que “no van a tomar a nadie, obviamente es flexibilización y busca que la tarea la realicen los que queden, los que quedamos aquí”.
Persecución sindical, incumplimientos salariales, vulneración de convenios, preventivo de crisis trucho y desconocimiento de la conciliación obligatoria. Un combo completo que pinta de cuerpo entero a la patronal de Lustramax. Los trabajadores, resisten.