Tal como se preveía, los suicidios en la Argentina aumentaron. En 2025 hubo un incremento del 22,6% respecto al año anterior. La fría estadística indica que la cantidad de casos prácticamente se duplicó en diez años: de los 2.897 que había en 2016, se registraron 5209 el año pasado. Los datos se desprenden del informe “Estadísticas Criminales 2025” presentado esta semana por la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, quien destacó la baja de un 7% de homicidios.

Las políticas de salud para contener los suicidios, si las hubiere, no son suficientes. Según publicó a principios de año Tiempo Argentino, un informe del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) del Ministerio de Seguridad, en el cual se elaboran estas estadísticas, sostenía que “debido al persistente aumento en los casos durante los últimos cuatro años, desde 2023 es la principal causa de muerte violenta en el país, representando el 41,7% de los casos en 2024”.

“La problemática del suicidio es una prioridad en todo el mundo, tanto es así que coordinados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) la mayoría de los países están incrementando sus presupuestos en la implementación políticas específicas en prevención del suicidio”, dijo Alberto Trímboli, referente de la Asociación Argentina de Salud Mental (AASM) a este diario. “Lamentablemente, a pesar de que nuestro país tiene una ley nacional de prevención del suicidio, no conocemos cuál es el presupuesto utilizado y cuáles son los recursos que está poniendo en práctica la Dirección Nacional de Salud Mental que depende del Ministerio de Salud de la Nación”, advirtió.

Además, el especialista analizó que “la Ley Nacional de Salud Mental establece que el Ministerio de Salud debe utilizar el 10% del presupuesto de salud a políticas y programas de salud mental. Parte de ese presupuesto debería destinarse a políticas de prevención del suicidio. Claramente eso hoy no está sucediendo”.

El año pasado, la tasa de suicidios en Argentina se ubicó en 11,8 cada 100.000 habitantes, muy por encima del promedio mundial que es de 9,1. Contrario a lo que se piensa, 2020, en plena cuarentena por la pandemia del Coronavirus, fue uno de los años que registró menos casos, 3.262, con una tasa de 7,8 víctimas cada 100.000 habitantes.  

En el desglose de los datos, surge que la provincia de Buenos Aires tuvo 1.267 suicidios en 2024 y 1.977 el año pasado, lo que supone un incremento del 55,4%. Dicho de otro modo, pasó de una tasa de 7,7 a 11,9.

Menos homicidios

El contraste entre el crecimiento de los suicidios (5.209 casos) y la baja de los homicidios (1.676 víctimas) en todo el país, llama la atención. De todas maneras, la ministra Santaoliva, acompañada del director nacional de Estadística Criminal, Marco González, prefirió destacar los datos positivos. Precisó que el año pasado se registró por segunda vez consecutiva la tasa más baja de homicidios dolosos de la serie histórica del SINC, en 3,6 cada 100.000 habitantes. Respecto a 2023, este tipo de delitos se redujo en un 18,4%.

En el informe también se destaca que los accidentes de tránsito tuvieron una leve suba del 0,8%, con 3.583 víctimas. En tanto, los homicidios culposos aumentaron un 8,8%, con 643 víctimas.

En cuanto a los delitos contra la propiedad, los robos totales cayeron un 21,2% respecto de 2024: de 506.927 bajaron a 399.676 hechos denunciados. Sin embargo, se notó el ejercicio de mucha mayor violencia, ya que hubo un aumento del 45,3% en los robos agravados por lesiones o muertes. De acuerdo al propio informe, esto se debería a cambios en la metodología en la elaboración de los datos.

Respecto a los hurtos se puntualizó que hubo 326.285 hechos, un 17% menos que en 2024. Mientras que en los delitos contra la integridad sexual se registró una baja del 2%. En este último punto hubo 36.432 víctimas, de las cuales 6.409 fueron casos de abuso sexual con acceso carnal.