Más allá de las definiciones rimbombantes o las frases polémicas de un mandatario que se mediatizan rápidamente, el Boletín Oficial (BO) es el fiel reflejo de la verdadera esencia de un funcionario público. Allí se terminan las teorías y especulaciones y se pone en conocimiento lo que hace una determinada gestión con los aportes de millones de personas.
En la Ciudad de Buenos Aires resulta casi una obligación ciudadana observar y verificar cada una de las publicaciones diarias, algo que este medio realiza con suma paciencia. En las últimas horas, el Ministerio de Educación porteño, que conduce Mercedes Miguel, publicó un nuevo recorte en el Programa 51 de Asistencia Alimentaria por un total de 2.450.000.000 de pesos, que se suman a otra quita presupuestaria del mismo programa realizada 96 horas antes por un monto que superó los 860 millones de pesos y que fueron derivados a otro sector. Ambos suman una cifra superior a los $3.300 millones.
Este nuevo ajuste en educación se suma al cierre de jardines maternales, al despido de docentes de alfabetización, a la eliminación de las orquestas juveniles y a la quita de las viandas en los clubes de chicos. Pero también al desfinanciamientos en diferentes sectores que incluyen despidos de estatales y hasta la eliminación de organismos del Estado porteño, y que integran el plan de ajuste firmados por la alianza PRO-LLA en mayo del año pasado.
Recorte en viandas y negocio entre aportantes
La alimentación de estudiantes en escuelas públicas de la Ciudad viene siendo desfinanciada desde el 2007. Una fuente de la cartera educativa envió a este medio un punteo con algunos ajustes históricos en la alimentación escolar y, de acuerdo a los guarismos analizados, durante las dos intendencias de Mauricio Macri las viandas escolares sufrieron un recorte de alrededor del 5% en términos nominales, en las dos gestiones de Rodríguez Larreta un poco más del 10% y en la actual administración todo indica que será el mayor recorte de la historia.
Cabe aclarar que los recortes no se hacen sobre las empresas privadas que reciben los montos millonarios aprobados en la Legislatura, pero el gobierno porteño históricamente subejecuta parte de la ampliación presupuestaria.

Algunas de las empresas que manejan la alimentación en escuelas porteñas fueron aportantes de campaña del PRO en 2015. Entre ellas se encuentran Teylem SA, perteneciente al Grupo L; y Friends Food SA. Esta última perteneciente a Rubén Forastiero, que además obtuvo varios contratos distritales, negocios vinculados con el Pami y también adjudicaciones del Ministerio de Salud para la provisión en hospitales durante la presidencia de Mauricio Macri.
En su momento G 25 y Formar, ONG vinculadas a Guillermo Dietrich y Esteban Bullrich, recibieron durante la campaña más de 14 mil dólares en concepto de donaciones por parte de la empresa Friends Food SA. En un informe realizado por este diario en noviembre de 2018, se destaca que esas organizaciones también obtuvieron financiamiento de Teylem SA y de la Cámara de Concesionarios de Servicios de Comedores y Refrigerios, de la cual participan ambas firmas. En ese período aportaron más de 18 mil dólares, según consignó Chequeado, que accedió a los balances presentados ante la Inspección General de Justicia.
Poca comida y baja calidad
En 2023 Tiempo publicó un informe sobre viandas escolares basado en un relevamiento de la universidad Popular Barrios de Pie. La institución educativa eximió que el 64% de las familias dijo estar disconforme con la calidad de la comida
De la encuesta participaron 247 familias de estudiantes que asisten a 65 instituciones educativas de distintos niveles inicial, primario y secundario, en las Comunas 1, 4, 7, 8, 9 y 15.. Del mismo se desprende que 1 de cada 2 familias recibe beca alimentaria, de las cuales el 15% está en nivel inicial, el 70% en nivel primario y el 15%, en secundario. Respecto a las viandas, el 64% de las familias dijo estar disconforme, mientras el 77% cree que la calidad podría mejorar. Por último, más de la mitad contestó que no recomendaría la alimentación que sus hijos e hijas recibe en el ámbito escolar.
El ejecutivo porteño mantiene el monopolio de la concesión de las becas alimenticias y las viandas escolares. En la Ciudad de Buenos Aires, sólo 4 de las 1783 escuelas de gestión pública autogestionan el servicio de comedor; y reparte ganancias millonarias entre empresas 19 empresas privadas. En abril del año pasado, Tiempo realizó un informe sobre la situación alimentaria y la baja calidad de las viandas.