Un grupo de choferes que trabajan a través de la plataforma Uber convocó a un paro de actividades este martes en Rosario, en reclamo de una actualización de tarifas que, según sostienen, permanecen congeladas desde hace al menos dos años, en un contexto económico marcado por la inflación y el aumento sostenido de los costos operativos.

La medida de fuerza, la primera contra Uber en Rosario, surge de la organización informal de choferes que utilizan la aplicación como principal fuente de ingresos. De acuerdo con lo manifestado por referentes del reclamo, alrededor de 200 trabajadores planean adherir a la protesta, que en muchos casos se extendería durante toda la jornada.

La convocatoria se difundió principalmente a través de redes sociales y mensajes privados, apelando tanto a la participación de los conductores como al acompañamiento de los usuarios mediante la no utilización del servicio durante ese día.

Vale recordar que Uber no se encuentra habilitada formalmente para operar en la ciudad de Rosario. Sin embargo, el servicio funciona de manera extendida y se ha consolidado como una alternativa frecuente al taxi, el remis e incluso al transporte urbano de pasajeros, debido a precios competitivos, traslados directos y menores tiempos de espera.

Según explican los trabajadores que impulsan la medida, las tarifas que perciben por viaje se mantienen prácticamente sin cambios desde 2023, e incluso en algunos casos se redujeron. En términos reales, esto implicó una pérdida significativa del poder adquisitivo frente al aumento del combustible, el mantenimiento de los vehículos y el costo de vida en general.

A esa situación se suma el funcionamiento del algoritmo de la aplicación, que incentiva la aceptación constante de viajes mediante sistemas de premios y bonificaciones. Esta lógica, señalan, empuja a los conductores a aceptar recorridos de bajo valor para completar objetivos que habilitan ingresos adicionales, lo que termina consolidando un esquema de ingresos bajos y alta exigencia de disponibilidad.