Tras una intensa y desesperada búsqueda que se extendió por casi una semana, las autoridades judiciales y policiales confirmaron este sábado el hallazgo sin vida de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que había desaparecido en la provincia de Córdoba. La trágica noticia fue ratificada por el abogado del padre de la víctima a la Agencia Noticias Argentinas, poniendo fin a la incertidumbre que mantenía en vilo a la comunidad desde la noche del sábado 23 de mayo, fecha en la que la menor fue vista por última vez.
El hallazgo se produjo en un descampado que ya estaba bajo la lupa de los investigadores debido a que los registros indicaban que allí había estado Claudio Barrelier, quien actualmente permanece como el único detenido e imputado en el expediente. El escenario con el que se encontraron los peritos policiales reflejó la extrema crueldad del crimen: fuentes ligadas a la causa informaron que se hallaron solo algunas partes del cuerpo de la adolescente, el cual fue descuartizado y oculto en bolsas de consorcio y en un tacho de pintura de 20 litros.

De acuerdo con las primeras hipótesis que manejan los encargados de la investigación, el sospechoso habría trasladado los restos en un vehículo el pasado lunes, retirándolos de su propio domicilio para descartarlos en la zona rural. Al ser notificada formalmente sobre el horroroso desenlace y las condiciones del hallazgo de su hija, la madre de Agostina sufrió un severo cuadro de descompensación física, por lo cual debió ser asistida de urgencia y trasladada de inmediato a un centro asistencial de la zona.

La desaparición de la adolescente había motivado la activación de protocolos especiales de seguridad y un amplio despliegue de rastrillaje que movilizó a vecinos y familiares tanto en las calles como en las redes sociales. Tras el hallazgo de los restos, el foco judicial está puesto en la realización de las pericias forenses pertinentes, el análisis exhaustivo de la evidencia recolectada y la reconstrucción minuciosa de los movimientos del detenido para determinar las circunstancias exactas en las que se produjo el femicidio.