No se hizo esperar la respuesta de distintos analistas e intelectuales a escala planetaria sobre la manifestación explicita de Donald Trump respecto de la doctrina de Seguridad de los EE UU. Este nuevo escenario marca una ruptura brutal de carácter militarista, autoritario e ideológicamente reaccionario en el mundo. Una de las reacciones será la Primera Conferencia Antifascista/Antiimperialista, a realizarse en Porto Alegre, del 26 al 29 de marzo, impulsado entre muchos otros por el doctor en Ciencias Sociales, Éric Toussaint, portavoz de la red para la abolición de las deudas ilegítimas.
–¿Cuál es tu visión sobre el nuevo escenario internacional?
–Hemos entrado en una etapa mucho más agresiva. Aunque es necesario remarcar que siempre EE UU ha violado de distinta forma el derecho internacional. Lo han hecho en nombre del derecho Internacional. Esta vez lo pisan y lo violan. Lo que cuenta es la capacidad de utilizar la fuerza para llegar a sus objetivos. Estamos volviendo a un típico accionar de las potencias imperialistas clásicas de fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Es claro que EE UU, después de la Segunda Guerra, también implementó la fuerza en Corea y en Vietnam. Pero en décadas posteriores, se había anunciado un cambio en la estrategia de acaparar territorios. Los últimos hechos en Venezuela demuestran abiertamente que Trump plantea el objetivo de apoderarse de su petróleo, tomando posesión y dejando un pequeño volumen para distribución interna de Venezuela. La nueva Doctrina Monroe, que fue decretada a comienzos del siglo XIX con la consigna «América para los Americanos», poniendo límites al histórico colonialismo europeo. Deja en claro que el asunto de las Américas es asunto de los EE UU.

–Según esa doctrina, EE UU puede intervenir en cualquier parte del territorio, incluso en Canadá y hasta en Groenlandia.
–Trump remarcó en su discurso nuevas amenazas a los gobiernos de Colombia, Cuba y el mismísimo Canal de Panamá. Trump adopta un posicionamiento político al afirmar que Europa va por mal camino con el tema migratorio. Apoya explícitamente a los llamados Partidos Patrióticos Europeos de extrema derecha. En los casos de Hungría o Italia ya están en el gobierno sus aliados Viktor Orbán y Giorgia Meloni. También la creciente oposición en Alemania, el partido ultraderechista Alternativa para Alemania. O en Holanda, el Partido por la Libertad; en Portugal, Chega y en Bélgica, la Nueva Alianza Flamenca. En Francia apuesta al Ensemblemont Nationel en las elecciones del próximo año, con la dupla Marine Le Pen-Jordan Bardella. En ese contexto, dice que la parte oriental de Europa que correspondía al antiguo bloque soviético y sobre todo a la URSS, tendrían que estar bajo injerencia de Putin, siempre y cuando se distancie de China. De esta forma no entraría en conflicto con los intereses de los EE UU. Putin no es presentado como un peligro para Europa. Trump prioriza la anexión de Groenladia, sea por la fuerza o comprándola, como una cuestión geoestratégica, en la región del Ártico.
–La estrategia geopolítica de Trump pasa por la neutralización de China en materia económica sea como sea y apuesta al distanciamiento de Rusia.
–La preocupación de Trump es que por las medidas adoptadas por la administración Biden, tras la invasión a Ucrania, Rusia fortaleció sus relaciones de colaboración con China. Por eso Trump está dispuesto a hacer concesiones a Putin. En el nuevo documento de Seguridad Nacional entra el lugar que ocupa la región del llamado Indo-Pacífico, que China rechaza. Indo-Pacífico es la zona que comienza en la costa oriental de África, la India y llega a la costa Oeste de los EE UU, California, Alaska. Allí, EE UU tiene 66 bases militares permanentes con 375.000 militares. Eso más 20.000 soldados en Corea, más de 50.000 en Japón, más de 10.000 en la isla de Guam en el Pacífico y otras bases como Taiwán. Busca construir un cerco a China.
–Tiene antecedentes.
–A partir de 1974, Richard Nixon viajó a China para intentar hacer un acuerdo con Mao Tse Tung, para que disminuyera el apoyo al Vietcom y EE UU reconocieron a Taiwán como parte de China. Reemplazó a Taiwán en organismos internacionales como la ONU, el Banco Mundial y el FMI. Trump, si bien reconoce no estar a favor de la Independencia de Taiwán, afirma que China es una amenaza para el Comercio Internacional en los mares del Indo-Pacífico, porque tiene la capacidad de paralizar la navegación en mares y océanos de la región. Para poder atacar a China, desarrolla una política muy agresiva aunque no estaríamos al borde de una conflagración militar.
–China no se quedará quieta ante el intento de EE UU de cercenarles mercados.
–La apuesta de Trump fue entablar una negociación con Putin. Pero es capaz de cambiar de tono y de política. Nada está escrito.
–Otro frente en el tablero internacional, sumamente debilitado y dividido política e ideológicamente, es Europa.
–La capacidad de los gobiernos europeos y su voluntad real de hacer un frente ante la agresividad de Trump, es muy limitada. Si llega la ultraderecha al gobierno de Francia en el 2027 fortalecerá el vínculo entre Trump, Le Pen y Bardella. Encima, Ursula von der Leyen (Unión Europea) hace alianzas con Meloni en las políticas anti-migratorias, aun con el apoyo de los socialdemócratas.

–En este escenario tan grave, en diciembre último, hubo una iniciativa internacional, el Llamamiento Antifascista y Antiimperialista.
–Estuve en la redacción, Fue firmado por más de 230 personalidades. Entre ellos, están los dirigentes de Brasil, del PT de Río Grande do Sul, del PSOL del Movimiento Sin Tierrra (MST), con su máximo referente Joao Pedro Stédile y dirigentes de la CUT. De Europa firmaron Jeremy Corbyn (expresidente del Partido Laborista) y Zarah Sultana, del nuevo Partido de Izquierdas, tras haber sido excluidos del Partido Laborista, acusados infundadamente de antisemitas por sus denuncias al Estado de Israel por el Genocidio en Gaza. También se sumaron Jean-Luc Mélenchon (France Insumise), Yanis Varoufakis (Internacional Progresista), entre tantos otros. Las firmas y adhesiones superan hasta el momento más de 70 países.
–¿Cuál es la siguiente iniciativa a escala global?
–Hay una convocatoria a la Primera Conferencia Antifascista y Antiimperialista. Habrá miles de participantes en Porto Alegre, la capital de Río Grande do Sul, del 26 al 29 de marzo. Una forma de continuidad del Foro Social Mundial, realizado hace casi 25 años. Se tratara de converger a los movimientos sociales, a los antirracistas, al movimiento feminista, al LGTBQ+, a sectores indigenistas de pueblos originarios y a diversos partidos políticos. A diferencia del anterior Foro Social de hace dos décadas y media, no solo será un encuentro de debate sino que se intentará fijar agenda de iniciativas de resistencia a nivel regional y por continente. Distintas organizaciones de Argentina se sumarán después de las marchas de repudio al 50° aniversario del golpe. Luego de las marchas partiremos al Primer Encuentro Antifascista y Antiimperialista. «