El Centro Universitario Ezeiza (CUE) presentó un habeas corpus reclamando la inmediata entrega de los útiles para el desarrollo de actividades académicas. El espacio de educación superior está ubicado en el Complejo Penitenciario Federal 1 de Ezeiza. «Faltan sillas y pupitres, no tenemos lapiceras ni cuadernos», apuntaron.  

Cabe destacar que la Ley Nacional 24.660 de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad, indica en forma clara y precisa, que es obligación de la institución penitenciaria hacer la entrega de los útiles. El incidente de habeas corpus está en manos del Juzgado Federal, Criminal y Correccional 2 de Lomas de Zamora, transita con el número 24.882/26.

Precariedad institucional

Los estudiantes señalan al oficial jefe del Área de Educación Superior Marcos Adrián Ludueña y a la directora de Unidad Residencial N°5: «Muchos de nosotros pedimos audiencia y nos presentamos en persona a pedirles que realicen la entrega de los útiles que son indispensables para el desarrollo de las actividades académicas y no lo hicieron«, aseguraron a Tiempo.

«Esta situación aqueja a toda la comunidad universitaria. Necesitamos los útiles con extrema urgencia, sin ellos, nos resulta imposible estudiar, no tenemos lápices, lapiceras ni cuadernos, es una vergüenza. Faltan sillas y pupitres, es algo básico que está contemplado en el convenio firmado entre la UBA y SPF«, reclamaron.

Y completaron: «Somos universitarios y conocemos muy bien nuestros derechos. Por eso pedimos a las máximas autoridades que intervengan en esta terrible situación y nos entreguen los materiales de estudios, es obligatorio que lo hagan. Lo mismo pasa con la comida; en este lugar se siente hambre«.

Los universitarios también explicaron el valor que tiene la educación en contexto de encierro: «Donde las personas están transformando sus vidas a través de la educación superior«, enfatizaron. No es casualidad. «Sucede en un contexto en el que el Gobierno Nacional está desfinanciando la Educación Pública«, remarcaron.

Además, los estudiantes hace tiempo vienen denunciando muertes de sus compañeros por falta de atención médica e improcedencia penitenciaria, falta de alimentos, recortes en los horarios de espacios comunes y señalando muchas otras injusticias que padecen a diario en el encierro.

En el Complejo Penitenciario Federal 1 de Ezeiza, la exministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, puso en vigencia -como en otras cárceles federales- el Sistema Integral de Gestión para Personas Privadas de Libertad de Alto Riesgo (SIGPPLAR). Por eso, los allí cautivos reciben torturas en forma cotidiana y permanente.

No pueden leer ni escribir, tampoco escuchar radio ni profesar culto religioso y les restringieron las visitas, que además, están detrás de un vidrio por lo cual no pueden abrazar a sus seres queridos. Según especialistas, cuando esas personas salgan en libertad la violencia será mucho más sangrienta en la sociedad.  

Sobre el Centro Universitario Ezeiza

El Centro Universitario Ezeiza fue fundado en 2012, cuando la Universidad de Buenos Aires (UBA) firmó un convenio con el Servicio Penitenciario Federal (SPF). Durante ese evento, ambas instituciones acordaron brindar y garantizar el acceso a la educación superior a las personas detenidas.  

Allí, pueden acceder al C.BC y las siguientes carreras de grado: sociología, filosofía, trabajo social y a una diplomatura en informática que dicta la Facultad de Ciencias Exactas de la misma Casa de Altos Estudios.  

En la actualidad concurren a este espacio educativo casi 500 personas, quienes a través de la educación están atravesando un proceso de introspección y transformación. Porque es parte de un profundo proyecto académico, que cuenta con docentes muy comprometidos con la docencia en contexto de encierro.  

Estudiantes detenidos presentaron un habeas corpus colectivo: reclaman útiles para el desarrollo académico
Foto: Télam

Colecta solidaria

Es por todo esto que los estudiantes no se quedan de brazos cruzados ante la situación, iniciaron un pedido de donaciones que han mandado a diferentes instituciones y otros lugares. Piden lápices, lapiceras, borradores y cuadernos. 

«Porque a través de la educación aprendimos a organizarnos para conseguir lo que necesitamos. Entonces iniciamos una colecta solidaria, sabemos que esto que nos está pasando a nosotros también pasa afuera, en el mundo libre, con todos los recortes presupuestarios de la política de turno«, subrayaron.

Los estudiantes expresaron: «Sabemos que la educación es importante en todos los sectores de la sociedad, pero en las cárceles cumple una función muy importante y sensible. Porque las personas están cambiando sus mentes; para disminuir la reincidencia, la inseguridad y la violencia«. 

Y finalizaron agradeciendo de antemano y pidiendo que en caso de ser posible dicha colaboración de útiles se comuniquen con Facultad de Filosofía y Letras, con la coordinadora del Programa UBA-XXII, la doctora Cintia Bustelo. También con la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, donde pueden preguntar por el licenciado Miguel Cichowoski