La lógica indica que en épocas de crisis es cuando más presente debería estar el Estado, sobre todo en los sectores que peor la están pasando. Pero muchos coinciden en que esa lógica está muy alejada de quienes gobiernan para los sectores más pudientes como ocurre en el ámbito nacional y en la Ciudad de Buenos Aires.

No es casual. Ambos gobiernos (PRO y LLA) integran una alianza política desde inicios del 2024, cuando establecieron profundizar los ajustes en materia educativa, sanitaria, desarrollo social, despidos y eliminación de algunos organismos, como señaló este medio en varias ocasiones. Uno de los sectores con mayor cantidad de recortes en la Ciudad es educación y, en especial, el sistema de alimentación escolar que en las últimas semanas sufrió un fuerte ajuste de más de 3.300 millones de pesos y la quita del desayuno y el almuerzo en los Clubes de Chicos.

Por este último tema, la diputada porteña Maru Bielli, de Fuerza por Buenos Aires (FxBA), presentó un pedido de informes donde le exige al GCBA que detalle los motivos nutricionales y pedagógicos por los que se quitaron los desayunos y almuerzos del programa Club de Chicos; que detalle la matrícula de las 32 sedes de Centros de Actividades Infantiles (CAI), el personal docente de cada una de ellas y la situación laboral de los maestros.

Como informó este medio a inicios del 2026, el Ministerio de Educación porteño publicó la resolución 153 que propone «nuevos lineamientos para la implementación de la política socioeducativa”, en la cual se desagregan una serie de responsabilidades de la autoridad de aplicación por sobre el área, haciendo hincapié en la posibilidad de reorganizar y refuncionalizar las sedes, el personal docente y los recursos de acuerdo a objetivos de la gestión.

“Bajo dicho argumento de «reorganización y refuncionalización», se están ejecutando medidas que vulneran tanto los derechos laborales de los docentes como el derecho a la educación, acompañamiento y asistencia de las comunidades más vulnerables”, esgrime Bielli en los fundamentos del Pedido de Informes.

La diputada de FxBA señala que “en un contexto económico complejo para las familias, la cartera educativa de la Ciudad quita el desayuno y el almuerzo de niños y niñas que asistían al programa Club de Chicos los días sábados, reemplazando platos de comida elaborados nutricionalmente por viandas frías constituidas principalmente por sándwiches. Resulta inexplicable el cambio de alimentación para este programa, que como se explica en los lineamientos antes mencionados, se trata de propuestas educativas para zonas o comunidades educativas con mayores indicadores de vulnerabilidad socioeconómica o desigualdad.”

Por su parte, el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) presentó otro pedido de informes por el recorte de más de $3.300 millones del presupuesto destinado a las viandas escolares y por la eliminación del cargo de “referentes de inclusión en escuelas medias” que colaboraba con las familias y estudiantes para que pudieran inscribirse a las becas.

Entre las explicaciones solicita los motivos del recorte de más de $3.300 millones en el Programa 51 de Asistencia Alimentaria y Acción Social, que especifique qué destino se le dio a la partida presupuestaria recortada en la alimentación escolar y si dichos fondos fueron transferidos a otras áreas del ministerio de Educación o a publicidad oficial.

“El pedido de informes tiene como objetivo transparentar el ajuste que el gobierno de Jorge Macri está descargando sobre las niñeces de la Ciudad. Mientras la inflación de alimentos no da tregua, el Ejecutivo ha decidido recortar más de $3.300 millones del presupuesto destinado a las viandas escolares en menos de una semana”, plasma en los argumentos la diputada Vanina Biasi que presentó el documento en la Legislatura porteña.

Biasi recuerda que este ajuste se materializó mediante resoluciones del ministerio de Hacienda (como la 50/SSH/26), que quitan recursos al Programa 51, encargado de garantizar el plato de comida en las escuelas públicas. “Este desfinanciamiento ocurre en paralelo a las denuncias de familias y docentes sobre la pésima calidad de las viandas, que muchas veces llegan en mal estado o con porciones insuficientes”, agregó.