El crecimiento de la actividad en 2025, y especialmente en su cuarto trimestre, se dio en simultáneo con una caída del poder adquisitivo de los ingresos registrados.

Se trata de un hecho poco frecuente en la ya atípica economía argentina. Según un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, «esta dinámica no fue muy frecuente en los últimos 20 años».

Pero ahora este desempeño aparece seguido: desde septiembre, los salarios registrados -privados y públicos- suben por debajo de la inflación: «Ya podemos hablar de una tendencia de caída del poder adquisitivo», agregó el informe.

La exportación reemplaza al mercado interno

La economía bajo la gestión de la administración de Javier Milei está mostrando un derrotero inusual. Así, el crecimiento de la economía viene siendo tirado por «ramas ofertistas» que son más dependientes de la demanda externa que interna. Es el caso de los sectores agropecuario, petrolero y minero.

El agropecuario trepó 10% entre junio del año pasado y enero de este año (según cálculos del Bapro) mientras que minas y canteras (que en el argot del Indec incluye la explotación de petróleo y gas) avanzó casi 7%, y entre ambos lideraron el crecimiento.

En 2025, las exportaciones explicaron casi la mitad del crecimiento agregado del PBI (1,7 puntos porcentuales de 4,4 por ciento de aumento) a pesar de haber representado poco menos de un cuarto del total de la economía. «Su salto de 7,6% en el promedio anual fue determinante para acelerar la recuperación del nivel de actividad», señaló el informe del Bapro.

«En este marco, el deterioro de la masa de ingresos, y por tanto de la capacidad de compra de la población, quedó en un ‘segundo lugar’, ya que la demanda externa cumplió el rol principal y más que compensó la retracción del principal motor histórico de la economía local», agregó.

La exportación reemplaza al mercado interno

Para entender la mala performance de los ingresos reales es necesario agregar que entre junio y diciembre, último dato disponible, se perdieron 82.000 empleos privados formales.

Incluso, el crédito a las familias, que creció un 0,8% entre junio y enero (-6,6% desde entonces, marcando una caída de 5,9% entre junio y marzo) complementó parcialmente los ingresos de las familias, pero no alcanzó para revertir la dinámica de caída de la demanda interna.

El informe del Bapro señala que «El crecimiento tirado por exportaciones no es malo en sí mismo, máxime en un contexto donde el desarrollo de Vaca Muerta genera un incremento de la productividad por encima de la media de la economía, y la producción agropecuaria fue inusualmente baja en 2023, producto de la sequía».

Sin embargo, aclara el estudio, «esto debería ser complementado con una mejora del salario real y no con una caída, tal como viene consolidándose en los últimos meses: caso contrario, el crecimiento no solo no traerá ‘bonanza’, sino que convivirá con una expansión de la ‘malaria'».

La exportación reemplaza al mercado interno

El informe revela que desde julio del año pasado la inflación esperada por el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que publica el Banco Central viene ubicándose por debajo de la inflación efectiva. Es decir, las expectativas de inflación están por debajo de las cifras reales. Ello eliminaría barreras para que los aumentos de salarios acompañen a la inflación real y no queden por debajo. «La primera clave no será tanto que la inflación baje como que las expectativas se alineen con la realidad: es decir, que las subas de precios que sirven de base para las actualizaciones salariales no queden rezagadas frente a los datos», señaló el Banco Provincia.

Así las cosas, el primer trimestre fue de contracción del poder adquisitivo incluso en un escenario donde el tipo de cambio nominal cayó más de 6% y la apreciación del peso fue significativa. Como el gobierno no va a cambiar su política económica, el deterioro del salario, el empleo y el mercado interno seguirán.