-Atención. La nota contiene spoilers.

Llegó a su fin la serie que pretendió cambiar radicalmente la ficción sobre superhéroes. El punto de partida de The Boys era que esos seres superpoderosos, convertidos en héroes dentro de la mitología estadounidense, eran cooptados por una poderosa corporación multinacional, Vought International, que los comercializaba y utilizaba para hacer el mal en lugar del bien. Frente a ellos surgía entonces un grupo de humanos, Los Chicos, dispuesto a derribar a Vought y derrotar a los superhéroes devenidos monstruos.

La idea era original porque invertía los roles tradicionales de bondad y maldad de las ficciones clásicas de superhéroes, pero además tenía implicancias realistas: suponía que cualquier ser con capacidades extraordinarias terminaría siendo absorbido por el mercado en defensa de los intereses del neocapitalismo.

También ponía en evidencia el tufillo a nacionalismo estadounidense y la defensa del statu quo y del American Way of Life que siempre desprendieron los superhéroes icónicos, no solo en sus ideales sino también en unos trajes que ostentan los colores de la bandera estadounidense.

A su vez, permitía una reflexión sobre las relaciones de poder, la manipulación política, el sistema de clases, las celebridades y la ideología. A eso se sumaba la promesa de una nueva versión de la revolución marxista: ya no era la clase proletaria contra el sistema, sino Los Chicos enfrentándose al epítome de la corporación capitalista encarnada en Vought International.

El final de "The Boys": sobre superhéroes, tumbas y el capitalismo siempre triunfante
Homelander en su zona de confort: la Vía Láctea.

Más allá del desgaste lógico que supusieron siete años desde su estreno y cinco temporadas en las que perdió parte de su acidez y su capacidad metafórica, uno de los principales problemas a los que terminó enfrentándose The Boys fue que la realidad superó a la parodia. Eso queda claro en la última temporada, cuando el payasesco Homelander -El Patriota, interpretado por Antony Starr-, un ser despiadado y carente de amor, asume el control absoluto de Estados Unidos y gobierna mediante el terror fascista.

Desde la Casa Blanca encierra opositores políticos en los llamados “Campos de la Libertad” -cualquier semejanza con la realidad argentina no parece pura coincidencia- y pronuncia discursos de odio en nombre de la Iglesia Democrática de América, una nueva versión de la Iglesia evangélica ultraconservadora que pretende amparar a inconformistas, radicales y revolucionarios. La rebeldía, parece sugerir la serie, se volvió de derecha.

La tensión de la última temporada se centra en el enfrentamiento entre un Homelander totalmente desatado y obsesionado con el poder absoluto y la resistencia de The Boys, liderada por Billy Butcher -El Carnicero, interpretado por Karl Urban-, Hughie Campbell (Jack Quaid) y Annie January (Erin Moriarty).

La temporada también mostró la muerte de Frenchie (Tomer Capone), truncando definitivamente su historia de amor con Kimiko (Karen Fukuhara), quien además pierde temporalmente sus poderes. Pero también encontró su final el cruel e inmoral Deep, parodia de Aquaman, que sucumbe víctima de las mismas criaturas marinas con las que se vanagloriaba de comunicarse. Y en el último episodio, “Oh Father”, varios personajes terminan enfrentados a sus propios poderes convertidos en condena.

El final de "The Boys": sobre superhéroes, tumbas y el capitalismo siempre triunfante
La serie terminó, pero se vienen producciones asociadas.

Para el desenlace -tan esperado como excesivamente violento-, queda entonces el enfrentamiento definitivo entre Homelander y Billy Butcher. El Patriota pierde sus poderes gracias a una estrategia de Kimiko, que utiliza una explosión radiactiva contra él. Despojado de su fuerza sobrenatural, aparece entonces como el ser patético, indefenso y cobarde que realmente es. El Carnicero lo humilla en nombre de todas las víctimas de su tiranía.

Sin embargo, inmediatamente después, Butcher demuestra que los humanos tampoco están exentos de la crueldad. Decide liberar un virus capaz de exterminar definitivamente a todos los superhéroes, dispuesto a instaurar el mismo nivel de brutalidad que acaba de destruir. Hughie Campbell esta vez intentará deternerlo. ¿Lo logrará?

El epílogo narra el destino de los supervivientes. Pero quizás la mejor decisión argumental haya sido darle carnadura al real vencedor de todas las contiendas: Vought International continuará existiendo, dando cuenta de que los bacilos del capitalismo jamás desaparecen del todo y dejando abierta la posibilidad de una nueva generación de falsos héroes y rebeldes dispuesta a pulsear por el poder. “Ser humano duele”, le dice Hughie Campbell a Butcher. Quizás esa frase resuma el verdadero espíritu de la serie. «

The Boys

Creado por Eric Kripke. Con Karl Urban, Jack Quaid, Antony Starr, Erin Moriarty. Todas las temporadas están disponibles en Prime Video.