El breve encuentro entre la mandamás del Fondo Monetario, Kristalina Georgieva, y el ministro de Economía, Luis Caputo, en uno de los pasillos del centro de congresos de Davos, en los Alpes suizos, durante el encuentro que realiza el Foro Económico Mundial, dejó en claro la voluntad de la búlgara de aprobar todo lo que le presente la Argentina como resultado de la gestión económica y financiera de los últimos tres meses.
Como resultado del cruce, la jefe del FMI destacó la “fuerte performance de la economía argentina” y ponderó el “progreso en la acumulación de reservas”.
Como suele ser costumbre con Georgieva, expuso sus comentarios positivos con la gestión económica en la red social X.
“Fue genial el breve intercambio con Luis Caputo en Davos. Aprecio la fuerte performance de la economía argentina y el progreso en la acumulación de reservas”, dijo Georgieva, quien publicó una imagen abrazada con el ministro en los pasillos del foro, delante de un guardarropas.
Las reflexiones de Georgieva conllevan una contradicción flagrante. La economía no tiene en la actualidad una «fuerte performance», por el contrario, los datos más recientes marcan que el estancamiento sigue y que las perspectivas son iguales (ver La industria y el comercio dudan de una recuperación de sus ventas en 2026).
Respecto de la compra de dólares para reservas por parte del Banco Central, allí hay un mayor anclaje en la realidad. El BCRA lleva adquiridos casi U$S 1000 millones en lo que va de enero, una cifra que supera las previsiones del propio Fondo Monetario y las promesas del ministro Caputo y del titular del Banco Central, Santiago Bausili, de que esas compras estarían limitadas al 5% del total de los dólares liquidados por las exportaciones. En enero no habrá liquidación de dólares por U$S 20.000 millones.
Pero a Georgieva le interesan que las reservas brutas aumenten. El viernes último llegaron a U$S 45.399 millones, su nivel más alto desde septiembre de 2021. Es que ese es el contexto necesario para que la misión que llegará a la Argentina en febrero pueda avanzar en la segunda revisión del programa, una auditoría en la que se evalúa el cumplimiento de las metas y la marcha de las reformas. Y lo más importante, decrete que está todo ok y habilite una nueva sobrevida del régimen económico hasta la siguiente revisión.
El gobierno necesita aprobar esa instancia para obtener un desembolso de U$S 1000 millones. Pero tuvo un desvío en las reservas de U$S 10.000 millones, por lo cual se espera que pida una dispensa (waiver en la jerga financiera). El punto a favor que tiene y que siempre ha sido reconocido por el Fondo, es el superávit fiscal, logrado en base aun ajuste salvaje e insostenible sobre las jubilaciones, los servicios sociales, la obra pública y los salarios de los trabajadores estatales.
Con todo, lo del FMI es un toma y daca. Tiene que obrar como un DT de un equipo del Ascenso ya que necesita cobrar. El 1 de febrero la Argentina debe realizar un pago de intereses con el FMI por U$S 824 millones . Pero según estimaciones del broker PPI, al 19 de enero el Tesoro contaba con apenas U$S 349 millones en su cuenta en el Banco Central y debe usar U$S 245 millones entre la semana que pasó y la que viene para cancelar obligaciones, con lo que el ministro Caputo solo contará con U$S 100 millones para fin de mes.
La situación se asemejará ala vivida en la previa al pago de los U$S 4200 millones a bonistas privados, el 9 de enero. En ese momento no habían dudas acerca de la voluntad de pago del gobierno, si no con la magnitud del costo que acarrearía ese desembolso dado que la administración libertaria aun tiene vedado el acceso a los mercados de deuda internacionales. Al final se optó por un préstamo de bancos a cambio de una garantía y una tasa por encima del 7% a tres años, algo que fue señalado por los especialistas como «caro».
Sin la posibilidad de emitir un bono en dólares ni volver al préstamo de los bancos, no queda claro qué hará Economía para hacerse de los dólares ya que también está cerrada la opción de usar los swaps con EE UU y China. «
Volvieron el JP Morgan y el carry trade
El banco de inversión JP Morgan, uno de los grandes de EE UU informó a sus clientes que arrancó una nueva temporada de carry trade. Conviene recordar que el JP Morgan es el mismo que en junio de 2025 anunció que era un buen momento para retirarse de la Argentina hasta que pasaran las elecciones del 26 de octubre. La volatilidad cambiaria y financiera posterior puede ser cargada a esa orientación.
Ahora, el banco señala que es momento de aprovechar las tasas de interés positivas de Argentina en medio de un panorama cambiario estable.
El JP Morgan afirmó que la primera operación que realizó siguiendo su propia orientación fue por U$S 3 millones. Si bien la cifra puede parecer escasa, marca la tendencia que ya todos los operadores financieros están aplicando.
Ante un escenario de tasas al alza y una menor demanda de dólares por parte del sector privado, el documento recomendó estrategias de carry trade para capturar rendimientos en pesos a corto plazo. Nada nuevo bajo el sol.