“La crisis la provocó Milei, pero Jorge Macri toma medidas que la agudizan”, dijo el diputado porteño Alejandro “Pitu” Salvatierra en una entrevista exclusiva a Tiempo publicada éste domingo en la edición impresa. Ciertamente, pese a que el Jefe de Gobierno de la Ciudad maneja el presupuesto más acaudalado en comparación al resto de las jurisdicciones, ha tomado la decisión política de no intervenir para frenar la crisis programada por el Ejecutivo Nacional.

Por el contrario, el mandatario porteño recorta en sectores vulnerables, despide a trabajadores con bajos ingresos, cesantea trabajadoras de la educación, recortó más de 3.300 millones de pesos en viandas escolares y cierra jardines maternales ubicados en los barrios populares.
En ese contexto, Salvatierra presentó éste martes en la Legislatura porteña la iniciativa para crear el Programa de Desendeudamiento Popular, con el objetivo de aliviar a las personas endeudadas y ponerle freno a un modelo económico que hoy funciona como mecanismo de extracción de ingresos sobre sectores populares, trabajadores informales y pequeños comercios de la Ciudad.
El documento prioriza a receptoras de AUH, jubilados de la mínima, trabajadoras de casas particulares, personas travestis y trans, jóvenes, personas con discapacidad, personas de barrios populares, trabajadores y trabajadoras de la economía popular y pequeños comercios.
“Esta ley no es simbólica: es necesaria para la recuperación de la economía de este país y para que muchas familias dejen de sufrir. Si no desendeudamos a la sociedad y no recomponemos los salarios, no va a arrancar nunca la economía”, declaró el diputado de Fuerza por Buenos Aires, durante la presentación oficial realizada en el salón Montevideo del parlamento local.
“El Gobierno de la Ciudad no puede mirar para otro lado mientras el sistema financiero le extrae el ingreso a los que menos tienen. Mientras Jorge Macri se ensaña con los que venden en la calle y desfinancia los barrios, nosotros traemos una herramienta concreta para la gente que sostiene esta Ciudad. Gobernar es resolver los problemas de la gente. Y este es uno de los más urgentes, no solo porque involucra a todas las clases sociales, sino porque genera violencia”, agregó Salvatierra.

Del encuentro, participaron referentas sociales de la confección del proyecto como Lucia Cavallero, de Movida Ciudad; la Negra Albornoz, referenta nacional de La Poderosa; la economista Mercedes D’Alessandro; y estuvo moderado por el comunicador Hernán Nucera.
Por el desendeudamiento
“La motosierra de Milei está sostenida en el endeudamiento del Estado y de las familias, sobre todo de las mujeres que sostienen en los barrios el trabajo comunitario. Es un endeudamiento ilegítimo porque las deudas que se toman son para comer, para comprar medicamentos o para poder suplir lo que el Estado está recortando”, resaltó Cavallero.
Por su parte, Albornoz, dio cuenta del relevamiento del uso del tiempo que se impulsó desde su Observatorio Villero y en el que se ve claramente una triple jornada laboral: en las casas, en los trabajos mayoritariamente informales y en lo comunitario que sostiene los barrios. “En lo cotidiano se sobrevive para el día: vos trabajas hoy para hoy, mañana tenes que volver a levantarte para trabajar sino no podés comer”, explicó.
En ese sentido, la economista Mercedes D’Alessandro señaló que “este proyecto no es de escritorio: es el fruto de un recorrido que hacen un montón de compañeros que están en los barrios”, y dejó en claro la corresponsabilidad del sistema financiero: “están haciendo los negocios con la desesperación de la gente, lucrando con la necesidad. Cuando Milei habla del superávit fiscal sepamos que se construye con las deudas de las familias. Esos problemas no desaparecen, se trasladan, y hoy están acá: por eso de acá van a salir las soluciones”.
De la presentación participaron también legisladores y legisladoras de la Ciudad: Juan Modarelli, Mariana González, Maru Bielli, Andres Lablunda, Noemi Geminiani, Delfina Velazquez y Claudia Neira. Además estuvieron presentes referentes sociales, organismos internacionales y vecinos de todos los barrios populares porteños.
La propuesta se apoya en la ampliación de un fondo ya existente en la Ciudad (Fondo Fiduciario para el Desarrollo de la Economía Social) para financiar el programa mediante el aporte de las propias entidades financieras bajo el principio de compensación por extracción de rentas derivadas del sobreendeudamiento. Además, se establece la corresponsabilidad de los bancos, billeteras virtuales y entidades de crédito ante los préstamos otorgados y propone la reestructuración de las deudas mediante quitas, reducción de intereses y suspensión de mecanismos de cobro abusivos.