Después del breve receso vacacional que parte del oficialismo tomó durante enero, el Gobierno se prepara para iniciar un nuevo período de sesiones extraordinarias en las que buscará alcanzar la aprobación de la reforma laboral. Un proyecto que encuentra uno de sus principales escollos en el Impuesto a las Ganancias.

Con todo el gabinete trabajando en concordancia para hacerse del primer gran triunfo legislativo después de un verano donde primó el show por sobre la política, en Casa Rosada afilan la estrategia y se entusiasman con la posibilidad de aprobar la mayor parte del temario que se tratará a partir del 11 de febrero. Sin embargo, pese a las negociaciones, la mesa chica del Ejecutivo aún no logra resolver el descontento de los gobernadores frente a la modificación en materia de Ganancias que afecta directamente a las provincias.

Los cambios propuestos en Ganancias

Según establece el proyecto de ley presentado por el oficialismo, en caso de aprobarse, la nueva legislación laboral cambiará el índice de la alícuota de la segunda y tercera categoría de Ganancias. Las mismas pasarían del 30% al 27% y del 35% al 31,5%, respectivamente. Esta reducción, que en números parece mínima, tiene un impacto absoluto en las cajas de las provincias, ya azotadas por la baja del consumo y la recaudación. En total, se estima que los mandatarios provinciales dejarán de percibir alrededor de $144.000 millones mensuales, circunstancia que dejaría aún más a la deriva a las arcas de los territorios.

Ganancias, la piedra en el zapato del Gobierno para aprobar la reforma laboral
Gobernadores junto a Javier Milei

Con los números sobre la mesa, los gobernadores pusieron el grito en el cielo. En estricto off the record, desde diferentes provincias hicieron saber a este medio que se sienten traicionados por el oficialismo por la jugada de incluir en el tratamiento de la reforma una modificación que afecta directamente a la supervivencia de las cajas provinciales. “La voluntad es apoyar, pero estamos votando un proyecto que nos va a dejar sin plata y no nos dicen de dónde vamos a recuperarla, es difícil así”, admitió un cacique del interior a Tiempo.

Para unificar criterios, se espera que los gobernadores confluyan esta semana en una nueva cumbre en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) para alcanzar puntos de acuerdo en los reclamos que tienen para con el oficialismo. En principio, la cita está prevista para este miércoles, sin embargo, ante la consulta de este diario, no todos los gobernadores tenían confirmada su puesta en marcha y mucho menos el horario en que se llevará a cabo.

En el gobierno, por su parte, entienden la encrucijada de las provincias, aunque admiten que es escaso el margen de acción. La decisión de introducir en esta discusión la reducción de Ganancias fue una insistencia del ministro de Economía, Luis Caputo, quien convenció a Javier Milei para avanzar en este sentido, pese a que en el Ejecutivo tenían en carpeta una reforma tributaria más profunda, donde la reducción de Ganancias sería negociada con cada uno de los mandatarios para evitar enojos posteriores. La ambición de Toto pudo más y desde entonces los encargados de llevar las riendas del diálogo con los mandatarios hacen malabares para intentar acercar posiciones.

Con los días contados, este miércoles la mesa política del gobierno se reunirá en Casa Rosada para ultimar los detalles de las negociaciones con la oposición dialoguista. Tal como ocurrió durante las últimas semanas, la secretaria general de la presidencia, Karina Milei, encabezará el cónclave que tiene como escenario el despacho del jefe de gabinete, Manuel Adorni.

Junto a ellos, también estarán el ministro del Interior, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la titular del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich; el secretario de asuntos estratégicos, Ignacio Devitt; y el asesor presidencial, Santiago Caputo, quien pese a mostrarse activo en las redes, el nuevo año lo encuentra alejado de las decisiones políticas de la gestión parlamentaria.

Como ya lo hicieron saber los propios agentes del oficialismo, la prioridad para el Ejecutivo es la aprobación de la reforma laboral y el gobierno intentará todo tipo de artilugio para conseguirlo. Sin embargo, esta vez los encargados de llevar las riendas de la negociación con el sindicalismo aglutinado en la CGT optaron por adoptar una postura intransigente frente a los reclamos de la central trabajadora y advierten que no darán el brazo a torcer ante los reclamos de los gremios para modificar el articulado que atenta contra la libertad sindical, como la vigencia de la ultraactividad, las negociaciones salariales, el derecho a huelga, entre otros ítems sensibles.

“Si hay cambios, no serán sustanciales. No vamos a cambiar en nada el espíritu de la ley, ni tampoco vamos a aceptar que nos aprieten para cambiar artículos. La ley sale como está”, dijeron tajantes a este diario desde un importante despacho de Balcarce 50. En esta sintonía, Santilli apuesta por convencer a los gobernadores para que mantengan sus votos pese a la inflexión del Ejecutivo frente a las modificaciones de Ganancias. “Estamos buscando la forma para que todos cooperen”, admitieron desde el círculo del ministro del Interior a Tiempo.

Ganancias, la piedra en el zapato del Gobierno para aprobar la reforma laboral
Martín Menem, Patricia Bullrich y Diego Santilli.

La misma presión se ejercerá en el Senado, donde Patricia Bullrich mantendrá un encuentro con el bloque de la Unión Cívica Radical, al que buscará interpelar para lograr el apoyo en la Cámara Alta. Si bien en el oficialismo quieren ser cautos, fuentes al tanto de las negociaciones advierten que el número con el que podrían alcanzar la aprobación de la ley ronda entre las 42 y 46 bancas.

La titular del bloque oficialista en la Cámara Alta comparte un grupo de Whatsapp con los cuarenta y cuatro senadores que acompañaron la aprobación del Presupuesto 2026. Si bien hasta el momento de la votación la ex ministra no tendrá en claro cuál será el número final, quienes la rodean advierten que da por descontado el apoyo de este grupo.

En este sentido, se espera que los encuentros encabezados por la senadora se repliquen a lo largo de esta semana con el bloque del PRO y los aliados federales, a fin de brindarles una garantía de que sus pedidos y sugerencias serán tenidos en cuenta. El mismo camino adoptará Diego Santilli, quien no descarta tener nuevas reuniones con gobernadores. Si bien hasta el momento el gobierno guarda bajo siete llaves los números finos, no son pocos los agentes del oficialismo que dan por hecho una victoria en las próximas semanas.