En los últimos días, el Garrahan volvió a convertirse en territorio en disputa. Al anuncio de un documental con la versión del Gobierno Nacional sobre la lucha del personal del hospital pediátrico de alta complejidad y la convocatoria a una conferencia de prensa por parte de trabajadores y trabajadoras se sumó un anuncio desde Provincia de Buenos Aires. Asegura que la obra social IOMA saldó su deuda con el hospital y denunció que un 85% de lo que se le reclamaba correspondía a “facturación sin respaldo documental, prestaciones ya abonadas, valores fijados unilateralmente y reclamos que en algunos casos se remontaban a 2010”.

La deuda de IOMA con el Garrahan era usada por el gobierno de Javier Milei y su ministro de Salud, Mario Lugones, para intentar desacreditar los reclamos sobre la situación del hospital pediátrico. Incluso, se usaban los monitores de las salas de espera del nosocomio para difundir esa versión.

Con la cancelación de la deuda, el cuestionamiento sobre el origen de muchos de los fondos exigidos y el pedido de un nuevo formato de auditoría y control sobre prestaciones se abre un nuevo capítulo en el largo conflicto en torno al Garrahan.

“No existen obligaciones impagas”

“Luego de un arduo trabajo interno, el IOMA abonó todo el saldo pendiente de más de $1.230 millones. Hoy los registros administrativos muestran que no existen obligaciones impagas con el Hospital Garrahan”, informó el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, a través de su cuenta de X.

Apuntó contra el Gobierno Nacional por haber derogado el Sistema de Débito Automático para la facturación de los Hospitales Públicos de Gestión Descentralizada (HPGD), herramienta que permitía que los hospitales le facturaran a las obras sociales y prepagas, porque “quitó la posibilidad de pagar de manera correcta con precios y convenios autorizados. Por eso se tuvo que auditar y ahí se detectó facturación sin respaldo documental, prestaciones ya abonadas, valores fijados unilateralmente y reclamos que en algunos casos se remontaban a 2010 y que representaban el 85% de lo reclamado”.

Kreplak anunció: “Ahora queremos avanzar en una continuidad de las prestaciones, con convenios firmados, autorizaciones previas y trabajo conjunto que establezca criterios claros y transparentes”.

De “ñoquis” a “héroes”

Hasta el cierre de esta nota la cartera de Lugones no se había pronunciado sobre el tema. Pero su titular, Mario Lugones, sí difundió el posteo del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sobre la proyección del documental “Héroes del Garrahan”, prevista para este jueves.

Según dejó trascender el Gobierno, se trata de un documental de unos 15 minutos de duración, con testimonios de personal médico y de directivos designados por la gestión actual, como Mariano Pirozzo. El oficialismo busca construir un nuevo relato sobre lo que pasó en el hospital pediátrico de alta complejidad, donde una larga lucha con paros y movilizaciones se tradujo en un triunfo concreto: un aumento salarial del 61%, pese a la reticencia inicial del Ejecutivo por otorgar mejores condiciones laborales.

Cuando comenzó aquel conflicto, el mismo gobierno apuntaba contra los “ñoquis” del Garrahan, acusaba que había exceso de personal administrativo y denunciaba que el reclamo solo respondía a fines políticos. Pero las voces de colectivos de familias se sumaron al reclamo, para exigir mejores condiciones y advertir sobre los riesgos de renuncias masivas de personal y la falta de entrega de medicación, entre otras cuestiones que siguen siendo materia de reclamo y que serán parte de la conferencia convocada por el personal para este jueves a las 13, después de la proyección del documental oficialista.

Semanas atrás, en la previa de la gran Marcha Federal por la Salud –que entre otros muchos reclamos incluía demandas por mejoras en el Garrahan- el Ministerio de Salud de Nación volvió a apuntar contra la Provincia de Buenos Aires y la deuda de IOMA, responsabilizándola por la falta de recursos del hospital. El anuncio del pago de la deuda –y el planteo sobre los montos- abre una nueva etapa en esa discusión y quita uno de los argumentos usados como comodín por el Gobierno Nacional.