La exvicegobernadora de Santa Fe y actual diputada nacional, Gisela Scaglia, si bien reconoció que los policías deben tener sus razones para llevar adelante el reclamo, vinculó a la protesta con el interés oculto que tendrían ciertos sectores de la fuerza provincial que hoy están siendo acusados y sospechados de actos de corrupción.
“Lo que no se está diciendo es que nosotros nos ocupamos de aquellos jefes de policía que hoy están presos por corrupción. Fuimos a fondo con eso”, explicó la legisladora, y agregó: “Entendemos que a través de un reclamo que va a ser siempre válido, hoy están tratando de generar un conflicto que lo anclo mucho más a la corrupción que nosotros estamos todo el tiempo tratando de sacar de la provincia”.
En diálogo con Radio Con Vos, Scaglia aclaró que se refiere a “aquellos que ya no están en el poder y estaba acostumbrados a hacer negocios. La buena policía hoy está intentando tener vínculos con el gobierno. Un policía no puede tomar la calle. No lo tiene permitido. Tienen que cumplir con su tarea”.

La exvicegobernadora argumentó que les “costó mucho tener los índices de seguridad que tenemos. No vamos a entregar un plan de seguridad por nada en el mundo. Vamos a dialogar con fuerzas razonables. Esa es la primera condición que hoy ponemos sobre la mesa. Que protejan la seguridad de la gente. Tienen responsabilidad sobre la seguridad pública. Eso no puede quedar a la deriva de la voluntad de unas personas. Vamos a ser implacables”.
La legisladora nacional también sostuvo que están proponiendo un aumento salarial que duplicaría a los sueldos de las fuerzas nacionales. “La conducción de la fuerza policial es del gobierno de la provincia de Santa Fe y ahí tenemos un límite. No negociamos con aquellos que quieren atentar el orden y la seguridad y la paz de una provincia”, añadió.
“Mientras permanezcan en la calle no hay posibilidad de dialogar”, concluyó.