A cincuenta años del Golpe de Estado en Argentina de 1976, más de mil figuras de la cultura argentina firmaron una solicitada que denuncia el rumbo del gobierno de Javier Milei y advierte sobre un proceso de deterioro profundo del campo cultural. La declaración reúne a artistas, escritores, docentes, periodistas y referentes de derechos humanos que señalan un escenario de retroceso en políticas públicas, acompañado por discursos que relativizan los crímenes del terrorismo de Estado.
Entre los firmantes aparecen nombres de peso y trayectorias diversas, como León Gieco, Cecilia Roth, Dolores Fonzi, Claudia Piñeiro, Liliana Herrero, Indio Solari, Gabriela Cabezón Cámara y Tute, entre muchos otros. La amplitud del respaldo no solo da cuenta de la preocupación extendida, sino también de la necesidad de una respuesta colectiva frente a lo que describen como un vaciamiento en curso.

El documento sostiene que el actual modelo económico, social y político retoma rasgos de aquel período oscuro iniciado en 1976, con consecuencias que exceden lo estrictamente cultural. En ese marco, denuncia el ajuste sobre el presupuesto estatal destinado a la cultura, el debilitamiento de instituciones y programas, y una orientación que margina la producción simbólica como herramienta central de construcción democrática.
Apagón cultural y dictadura
La dimensión cultural no aparece como un aspecto secundario. Por el contrario, la solicitada subraya que durante la dictadura la represión también se expresó en la quema de libros, la censura de obras, el cierre de espacios y la persecución de artistas. Esa memoria funciona hoy como advertencia: desarticular el tejido cultural implica afectar la capacidad de una sociedad para pensarse, expresarse y sostener sus consensos básicos.

En ese sentido, los firmantes remarcan la importancia de las políticas de derechos humanos desarrolladas en las últimas décadas, que permitieron avanzar en memoria, verdad y justicia. Frente al escenario actual, plantean la necesidad de defender esas conquistas y evitar cualquier retroceso.
La iniciativa también incluye una convocatoria a movilizarse este 24 de marzo en Plaza de Mayo, en el marco del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Organizaciones como el Centro PEN Argentina, la Unión de Escritoras y Escritores, la Asociación de Dibujantes y distintos colectivos literarios acompañarán la marcha.