En la tarde del domingo 8 de febrero de 2026, Green Day abrió la ceremonia del Super Bowl LX en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, ante una audiencia multimillonaria. El evento volvió a ubicarse entre las transmisiones televisivas más vistas del planeta, con más de 90 millones de espectadores solo en Estados Unidos y una audiencia global que, sumando señales internacionales y plataformas digitales, que superaría los 200 millones de personas.
La banda integrada por Billie Joe Armstrong, Mike Dirnt y Tré Cool interpretó un medley de sus clásicos, entre ellos “Holiday”, “Boulevard of Broken Dreams” y “American Idiot”. La elección del repertorio no fue casual: desde su lanzamiento en 2004, “American Idiot” funciona como un manifiesto crítico contra el clima político estadounidense y se transformó en uno de los himnos más reconocibles del rock de protesta del siglo XXI.

La agenda MAGA
La actuación llegó en un contexto político especialmente cargado. Donald Trump impulsa un escenario de fuerte polarización social y cultural, y un clima de violencia nunca visto en los EEUU modernos. Green Day mantiene desde hace años una posición pública de confrontación directa con su figura y con el movimiento Make America Great Again. En presentaciones recientes, Armstrong había modificado la letra de “American Idiot”, reemplazando la frase original “I’m not part of a redneck agenda” por “I’m not part of the MAGA agenda”, una alusión explícita al lema y al núcleo ideológico del trumpismo.
Sin embargo, durante la transmisión oficial del Super Bowl, la banda optó por no utilizar esa variante de la letra. La interpretación televisada evitó referencias directas al movimiento MAGA y también presentó versiones editadas de algunos pasajes con lenguaje explícito, en línea con las restricciones habituales del evento y de las cadenas que lo transmiten. Pero Armstrong subió al escenario con una medalla de la Virgen de Guadalupe no fue un detalle menor ni meramente estético: en el contexto hipermedido y conservador del Super Bowl, funcionó como una señal cultural y política clara. La Virgen de Guadalupe es un símbolo central de la identidad mexicana y chicana, asociado históricamente a los sectores populares, a la migración y a la resistencia cultural frente a la homogeneización anglosajona.

Green Day contra el ICE
El desafío al trumpismo no se limitó al show en el estadio. En un concierto privado organizado como parte de las actividades del fin de semana del Super Bowl (el FanDuel Party patrocinado por Spotify en Pier 29, San Francisco, el 6 de febrero de 2026), Armstrong se dirigió directamente a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) presentes o potencialmente presentes en la audiencia y les lanzó un mensaje contundente: “To all the ICE agents out there, wherever you are: quit your shitty-ass job. Quit that shitty job you have” (“A todos los agentes de ICE que estén por ahí, donde sea que estén: renuncien a ese trabajo de mierda. Dejen ese trabajo de mierda que tienen”).
Green Day señaló la violencia de Trump desde su primer mandato. El propio presidente ha descalificado en varias oportunidades a la banda y a otros artistas convocados al Super Bowl, acusándolos de usar la música como herramienta de confrontación ideológica. Para el trío californiano, en cambio, la política forma parte constitutiva de su identidad artística y de su tradición punk.