La postal veraniega que registraron las cámaras, con la cancha de golf por detrás, lo mostró bien cerca de Axel Kicillof. Estaba sentado a su derecha, en una banqueta alta de las que pueblan las veredas cuando se comparte algo al aire libre. El intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, de él se trata, estaba allí como anfitrión: fue el miércoles, donde participó con alto perfil en la primera conferencia veraniega de Kicillof y el posterior encuentro político. En diálogo con Tiempo, Barrera responde sobre la renovación de autoridades en el peronismo bonaerense. “Nuestro gobernador es el que tiene que poner al presidente del PJ (de PBA) y a la mayor cantidad de dirigentes en la lista”, lanza.
De 58 años, nacido en Haedo pero establecido en Gesell desde su primera infancia (llegó a los seis, junto a su familia), Barrera integra el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la corriente «axelista» del peronismo. Abogado recibido en la Universidad de Mar del Plata, hincha de River pero “con el apetito futbolero” menguado por “la vorágine política”, destaca a Kicillof como el único gobernador con proyección nacional que practica “una oposición fuerte y firme” al mileísmo gobernante. “Axel tiene presencia, tiene territorio”, valora en la entrevista.
Para Barrera, el mandatario bonaerense tiene el derecho de incidir de forma determinante en la etapa política que se viene en la PBA. Por el rol institucional, por los dos períodos que lleva al frente de la Provincia y por su influjo -presente y potencial- sobre el resto de las provincias. “Es el único que está haciendo notar todos los desequilibrios económicos y la situación que producen estas políticas, extractivistas y para muy pocos”, dice de Kicillof. Sobre la elección interna del PJ provincial (programada para el 15 de marzo), su postura es directa: “Estoy con el perfil que elija Axel. Lo que sí quiero es una mirada más amplia hacia el Interior.”
Intendente de una ciudad emblemática del verano argentino, destino tradicional de jóvenes -mochileros, fogones y campings- desde más de cinco décadas, Barrera gobierna una comuna con 37 mil habitantes permanentes según el último censo. Lleva 13 años de gestión, tres mandatos consecutivos. En cuanto a los jefes comunales, apoya la idea de reimplantar por ley la reelección indefinida. “Es el voto popular. Los pingos se ven en la cancha a contar los votos: la gente elige. Privar de esa posibilidad a un dirigente me parece que no está bueno”, subraya.
En lo inmediato, de todos modos, sus preocupaciones pasan por los números de la temporada. “La ocupación este último fin de semana (sábado 10 y domingo 11 de enero) fue del 68 por ciento. Pero el principal problema que estamos teniendo no es solamente la ocupación sino el consumo. Esta es una temporada de vacas flacas”, transmite.
Otra de sus inquietudes pasa por la sucesión de accidentes con cuatrociclos y vehículos todo terreno (los llamados UTV) que corren picadas o hacen maniobras en alta velocidad sobre los médanos. Como se sabe, el niño Bastián Jerez, de ocho años, permanece internado en coma inducido tras sufrir lesiones en un choque frontal en una de esas dunas. El accidente ocurrió en La Frontera, afueras de Pinamar. Días después hubo un incidente similar, esta vez en Gesell, con dos mujeres heridas, una con traumatismo de cráneo y pérdida de conocimiento.
El viernes, Barrera anunció desde sus redes que impulsará un proyecto en el Congreso para modificar la ley nacional de Tránsito. Su intención es endurecer las penas para estos casos. “Aquel que conduzca uno de estos vehículos tiene que saber que puede disfrutar de nuestras dunas y de nuestro mar, pero no para competir. Hay que fijar normas más estrictas”, advierte en la charla con Tiempo.
-¿Cuál es su evaluación de la jornada que compartió con Kicillof en Gesell?
-Axel viene haciendo hace años estas conferencias y reuniones. Se hizo un análisis de estos primeros días de la temporada de verano. También se anunciaron obras muy importantes. Una de ellas está avanzando muy bien: son los 72 kilómetros de la autovía 11 que van a unir Mar Chiquita con Villa Gesell y Madariaga. Otro anuncio importante fue el inicio de la construcción de un hospital subzonal. Respecto a la temporada, es de vacas flacas. Y nos pone en una situación compleja para enfrentar el año. El problema no termina siendo el verano sino los meses del invierno: la bomba final la padece el trabajador, que ya viene en una situación complicada. Siete de cada diez argentinos no pueden salir de vacaciones porque tienen su tarjeta de crédito estallada, porque tienen deuda de alquileres o porque no pueden pagar los servicios. Para colmo, muchos fueron despedidos de sus trabajos.
-La realidad económica es grave pero, según las encuestas, no parece tener un correlato en la imagen de Milei. Por lo menos hasta ahora. Como si un sector le reconociera la estabilización, incluso de shock.
-Mire, ¿alguno de los argentinos tiene esperanza en ese norte? No. Porque la estabilidad, si no está acompañada con trabajo, producción y empleo, no sirve para nada. Cada día vemos que cierran fábricas. Cómo cierran industrias. A nivel internacional tenemos una geopolítica que protege la industria de cada uno de los países. Nosotros, por el contrario, abrimos las exportaciones.
-Le consulto ahora por el PJ provincial. El 15 de marzo se realizará la elección de autoridades. ¿Habrá lista de unidad o competencia en las urnas?
-Yo no sé lo que va a pasar. Lo que sí sé es lo que tenemos que hacer nosotros. Y estar preparados ante las dos situaciones. Si hay lista de unidad, se verá cómo se confecciona. Si hay que modificarla, también tenemos que estar preparados. Obviamente con la convicción de que nuestro gobernador es el que tiene que poner al presidente del PJ (de la PBA) y a la mayor cantidad de dirigentes en la lista. Por el peso que está teniendo el MDF. Eso está fuera de discusión.
-¿Qué perfil le gusta más para presidir el peronismo provincial en la etapa que viene? ¿Magario, Alak o Federico Otermín?
-Yo estoy con el perfil que elija Axel. Lo que sí quiero es que en el PJ haya una mirada más atenta hacia el Interior. Dejar de mirar solamente a los municipios del conurbano. Además, quiero un PJ más competitivo, donde todos tengamos posibilidades. Que al PJ no se lo utilice solamente como herramienta electoral sino también como construcción política. Tenemos que revitalizarlo, y tenemos que abrirnos: cobijar a todos aquellos que nos quieran acompañar para lo que viene, que va a ser muy pero muy difícil. Hay que trabajar en esa sintonía.
-¿Cuál es su análisis sobre lo ocurrido en la madrugada del 3 de enero en Venezuela?
-Es una situación muy peligrosa porque estamos ante un nuevo orden en el que no prima más el derecho internacional sino la fuerza. Geopolíticamente es muy complejo, muy difícil. Las decisiones que se pueden tomar pueden ser extremadamente peligrosas. Espero que se recapacite, pero no creo, dadas las declaraciones del presidente de EE UU sobre diferentes medidas que quiere tomar.