Habría que hablar con el Beto. Le voy a preguntar al Beto. Ahí me llamó el Beto. Me dijo el Beto que viene. Está viniendo el Beto.
En todas sus variaciones, el Beto Pianelli siempre estaba.
Siento en esas frases las voces de Claudio Mardones, Ale Berco o Agu Lecchi. De cuando éramos el Colectivo de Trabajadores de Prensa, el CTP, y nos reuníamos en Carlos Calvo, en la casa de los Metrodelegados, a los que mirábamos con admiración porque habían fundado el sindicato soñado, el que los representaba, mientras nosotros seguíamos buscando la vuelta para recuperar el nuestro.
Hasta que nació SiPreBA y ahí también estuvo.
Pero nada fue fácil. Lo hermoso del Beto Pianelli era que las charlas sindicales y las discusiones políticas se amenizaban con algo de fútbol, con Boca, con alguna broma que seguía entre risas.
Un luchador, solidario, incansable, ahí retratado por Dani Vaca, uno de los fotógrafos de Tiempo Argentino, en una lucha que acompañó desde el primer día y en todo momento.
Somos una generación de prensa que creció bajo su referencia, que siempre además permitía discrepancias fraternas.
Y que ahora siente la pérdida de esa luz. Justo ahora, justo en estos tiempos.
Un abrazo a sus compañeros, amigos, familiares, a Ciro, Gino, a la querida Ayelén.
Hasta la victoria siempre, Beto. «