Viernes 23. La tarde soleada no evitó que la temperatura llegara a los 22.6° bajo cero. El frío extremo no evitó que decenas de miles transitaran desde el estadio de fútbol americano US Bank hasta el Target Center, por las calles de Minneapolis, bajo el lema «ICE Out for Good» (ICE fuera para siempre). El Día de la Verdad y la Libertad –»sin trabajo, sin escuela, sin compras»– surgió de líderes civiles de muy diverso origen, así como religiosos y sindicales. Cerraron bares, restaurantes y tiendas. La capital de Minnesota, todo el estado en realidad, se paralizó.

Plantan resistencia a la brutal acción del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, una suerte de parapolicial despiadado e incontrolable que el gobierno de Donald Trump envió a Minnesota. Tomó notoriedad el pasado 7 de enero con el asesinato a quemarropa de Renee Nicole Good, de 37 años y continuó con acciones inconcebibles como, por caso, la detención y envío a una cárcel de Texas, el Centro de Detención Dilley, de un niño ecuatoriano de cinco años. Liam Conejo Ramos.

Episodios sangrientos y bestiales que no se detienen.

El ICE, a sangre y fuego en Minneapolis: otro brutal asesinato

Sábado 24. Menos de 24 horas después en Nicollet Avenue y 26th Street West, a 25 cuadras del centro. En la vereda de Península, una casa de comida china, asesinan a Alex Jeffrey Pretti, de 37 años, estadounidense, enfermero de terapia intensiva en el Hospital Militar, residente del sur de la ciudad, con multas de tránsito como su peor antecedente legal y “propietario legal de armas” con permiso: en EE UU es usual. Lo golpearon salvajemente. Un agente federal le disparó y huyó entre los autos. El hombre cayó y otro animal lo remató con varios tiros.

Un par de videos dieron rápidamente la vuelta al mundo. Antes del final se escuchan los gritos de terror y otros, desesperados: «cobardes” y «go home» (váyanse a su casa). De inmediato, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, tuiteó: “Acabo de hablar con la Casa Blanca tras otro tiroteo horrible perpetrado por agentes federales. Minnesota está harta. Esto es repugnante. El presidente debe poner fin a esta operación. Que retiren de Minnesota a los miles de agentes violentos y sin entrenamiento. ¡Ahora mismo!”.

Luego aseguró que logró conversar con Susie Wiles, jefa de gabinete de Trump. Dijo que le exigió el retiro inmediato del ICE de su Estado y le advirtió que Minnesota va a llevar a juicio a los agentes que no respondan a la ley y que sobre ellos caerá un duro castigo. Se espera que no sea sólo una expresión de deseos.

Desde Wáshington acusaron a Pretti de portar una pistola y dos cargadores. Adujeron que el agente disparó en defensa propia. No tienen pudor, o no vieron los videos.

El ICE, a sangre y fuego en Minneapolis: otro brutal asesinato

Miles de agentes del ICE fueron desplegados en Minneapolis hace algunas semanas, ciudad gobernada por demócratas. A principio de ésta, el presidente Trump prometió enviar otro millar y pico más. El jueves, antes de la marcha y de este segundo asesinato en dos semanas, la Casa Blanca envió una señal. El vice J.D. Vance, arribó a Minnesota y, nada gracioso, dijo que llegaba a «bajar la temperatura». Repitió el discurso oficial: «¿Realmente quieren vivir en una comunidad en la que hay miles de asesinos, traficantes, adictos, violadores, prisioneros o fugados». Un discurso, sumado a la acción de ICE, que no evitó la protesta sino que la incentivó.

En la portada del The Minnesota Star Tribune, una mujer llora desesperada. Es la misma de otro video que circuló intensamente, en el que clama «Enough please, that’s too much» (basta, por favor, esto es demasiado).

Sábado 24. La noche helada cae sobre Minnesota. En distintas esquinas, en la puerta de muchas escuelas, espontáneas vigilias contienen la angustia acumulada de miles.

También su terror.