La residente Chantal “Tati” Leclercq, quien tenía vínculo con el anestesista fallecido Alejandro Zalazar y con la residente Delfina Lanusse, una de las principales implicadas de la causa, fue imputada luego de que se comprobara que estuvo en el departamento de la víctima.

Este miércoles se realizó un allanamiento en el domicilio de Leclercq en Santa Bárbara, donde se incautó un celular IPhone y una Tablet, las cuales serán peritadas, publicó la Agencia Noticias Argentinas.

Además, se conoció que fue imputada en el marco de la causa en la que se investiga la muerte de Zalazar por consumo de Propofol y fentanilo, fármacos robados del Hospital Italiano y que tiene como principales acusados a Lanusse y Hernán Boveri.

Aunque no se conoció la imputación formal, los investigadores sostienen que alteró pruebas al haber estado en el departamento de la víctima momentos después de su muerte. A su vez, se supo que días antes Leclercq conversó con Zalazar.

 La muerte de Zalazar fue el punto de partida para una investigación sobre un circuito ilegal de propofol y fentanilo, sustancias de uso estrictamente hospitalario, que habrían sido utilizadas para fiestas y “viajes controlados”.

La autopsia confirmó que el joven profesional de 31 años, anestesiólogo del Hospital General de Niños Ricardo Gutiérrez, falleció por una combinación de propofol y fentanilo, presuntamente autoadministrados mediante una bomba de infusión instalada en su hogar. Tanto las drogas como los instrumentos para su administración habrían sido sustraídos del hospital Italiano.