Pese a que el gobernador de Chubut Ignacio Torres aseguró que estaba «en un 100% contenido«, el incendio forestal desatado el 5 de enero en la localidad de El Hoyo volvió a reactivarse el lunes.

Por lo menos, tres grandes focos se reactivaron producto del viento caliente y las altas temperaturas que persisten sobre el norte de la Patagonia cordillerana, que sufre una sequía de dos años. En Paralelo, la situación se agrava día tras día en el Parque Nacional Los Alerces, con el fuego encaminado lenta pero sostenidamente hacia las zonas pobladas aledañas a Lago Rivadavia.

Mientras las llamas renacen desde las brasas, recrudecen las quejas y protestas contra Torres y su intendente en El Hoyo, César Salamín. A Torres, le cuestionan el intento, a través de la TV porteña, de frenar las donaciones para las brigadas voluntarias y las organizaciones sociales que sostienen la logística y asisten a las víctimas de la tragedia.

A Salamín, le reprochan haber reabierto demasiado rápido el balneario de Puerto Patriada, donde nació el incendio, y permitir el fuego a cielo abierto en los fogones.

Los nuevos focos de incendio

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Foto: Prensa Gobierno de Chubut

La localidad más afectada es Epuyén, donde se quemaron por lo menos 40 viviendas y dos barrios completos debieron ser evacuados. Allí, se reactivaron durante el lunes dos grandes focos, uno en la altura de los cerros Pirque y Epuyén, costeros al lago homónimo, y otro más grande hacia el noroeste de la ciudad, en la zona conocida como Los Coihues-Arroyo Minas. Está en línea recta, pero a muchos kilómetros aun, de la localidad de El Maitén.

El tercer foco se reavivó en la localidad de El Hoyo y afecta una zona en común de los parajes Rincón de Lobo y El Pedregoso, según informó en la mañana del lunes en una radio local el director de Defensa Civil de Epuyén, Jorge Bonasea.

La instensidad del fuego es tal, que la humareda cubrió desde temprano en la mañana del lunes todo el valle del río Epuyén, donde está asentada la localidad de El Hoyo, y se extendió hasta tapar por completo el valle de El Bolsón, ubicado a más de 30 kilómetros al norte. El humo redujo a visibilidad a muy pocos metros y paralizó la labor de los aviones hidrantes que colaboran con las brigadas forestales que trabajan en el terreno, cuerpo a cuerpo con el fuego.

En diálogo con la periodista radial Soledad Laitano, el director Bonasea dejó entrever el desconcierto que afecta a los responsables del manejo del fuego: «Hay que repensar por completo las estrategias de trabajo en los incendios«, alertó el funcionario.

Bonasea reveló que, por ejemplo, las fajas cortafuegos ya no brindan casi ningún resultado positivo en la detención de las llamas «porque la sequía facilita una propagación más veloz y agresiva del fuego. La falta de humedad que se registra ahora en la vegetación es la que años antes se verificaba para fines del verano, tras largos meses de calor y sin lluvias. Eso ahora es en enero», se alarmó.

El malestar general contra Ignacio Torres se acrecienta en el noroeste chubutense, por la falta de asistencia a las víctimas del incendio desatado hace más de dos semanas, para las cuales todavía no se anunciaron soluciones habitacionales ni subsidios ni soluciones alimenticias para las familias, que sobreviven gracias a las donaciones.

Muchos temen un abandono similar al que padecieron las 76 familias víctimas del incendio de Epuyén, hace justo un año.

Las pérdidas de las familias

En total, se perdieron hasta el momento unas 60 viviendas, además de estructuras productivas como galpones, alambrados, corrales, caballerizas y leñeras, entre otras. Los animales de chacra que lograron sobrevivir al fuego, todavía con heridas por las quemaduras, carecen de alimento y se prevén serias dificultades para sostener al ganado en el invierno, por la desaparición de las pasturas y falta de forraje.

Pero las redes sociales estallaron contra el gobernador Torres cuando, en un raid de entrevistas vía zoom con canales de TV porteños, reclamó terminar con las donaciones «porque no hacen falta y hay muchos estafadores. No necesitamos donaciones, necesitamos que vengan a hacer turismo», dijo.

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Enfrentar el incendio de manera colectiva

En estos incendios, actuaron 60 brigadas forestales voluntarias de toda la Comarca Andina, lo que representa un mínimo de 500 personas bien capacitadas en la primera línea de fuego, que fueron alimentadas, hidratadas, curadas y movilizadas por al menos un millar de integrantes de organizaciones sociales, culturales y sindicales de toda la región, quienes pusieron tiempo, esfuerzo y dinero para mantener en pie la logística que permitió enfrentar el incendio de manera colectiva, como sucede en la zona.

Todos los días, se realizan en la Comarca Andina recitales, shows y espectáculos para recaudar fondos. Se hacen llamamientos y coordinaciones con organizaciones solidarias de toda la Argentina, con el fin de mantener la lucha contra el fuego, a partir de donaciones que el gobernador Ignacio Torres pide detener.

Mientras la asistencia pública no llega, la Municipalidad de El Hoyo promocionó líneas de crédito del estatal Banco de Chubut, por 15 millones de pesos, a una tasa del 26%, para familias afectadas por el fuego que perdieron sus casas y sus bienes de trabajo; y otras dos líneas de crédito de hasta 50 millones de pesos, para actividades económicas, a una tasa de entre el 30 y el 33 por ciento, según el caso.