El fuego que acecha desde varios frentes a la localidad de Cholila se encuentra absolutamente fuera de control. Está impulsado por la desidia y la falta de políticas preventivas gubernamentales, pero también por el calor, una sequía de dos años y el abundante combustible vegetal disponible para unas llamas impredecibles que cambian de rumbo cuando rota el viento. Y cuando lo hace, torna inútiles las fajas y cortafuegos labrados a mano durante horas por los brigadistas forestales que son la primera línea de combate.

Cholila está acechada desde el norte por la cabeza de un enorme incendio forestal proveniente de Epuyén pero que se inició el 5 de enero en un bosque abandonado de pino invasor en el balneario de Puerto Patriada. Según el gobierno de Chubut, ya se consumieron 22.300 hectáreas de bosque nativo y exóticas, más de 60 casas, cultivos, infraestructura productiva y un número incalculable de ejemplares de fauna silvestre. Este frente avanzaba ayer desde el “cañadón del (río) Blanco” y parecía llevar sus llamas hacia un bosque de pinos que lo encaminaría derecho hacia el pueblo en pocas horas.

Incendios en el Sur: el fuego avanza ahora sobre Cholila y está fuera de control

Por el sur, a unos 10 kilómetros, el acoso principal sobre Cholila proviene de uno de los brazos del incendio nacido el 9 de diciembre en las márgenes del Lago Menéndez dentro del Parque Nacional Los Alerces. Ayer por la tarde el fuego ingresaba a la pequeña aldea de Villa Lago Rivadavia, ya evacuada por completo. Si el fugo atraviesa la Villa, le queda Cholila en línea impulsado por vientos de 50 kilómetros por hora y ráfagas de 70.

Mientras ven las llamas en el horizonte, los habitantes de Cholila acumulan más de dos semanas sin agua domiciliaria por agotamiento de las napas que los alimenta.

La municipalidad demoró días en iniciar perforaciones para dar con nuevas fuentes subterráneas y en eso estaba cuando el fuego comenzó a ponerlos en el centro de mapa. El mismo estrés hídrico lo padece El Maitén, con casi una semana sin agua y afecta a Esquel y al resto de las localidades de la Comarca Andina puestas bajo una emergencia hídrica y al borde de la racionalización.

Cholila es un pequeño poblado rural ubicado a la salida norte del Parque Nacional Los Alerces y a unos treinta kilómetros al noroeste de Esquel. Se encuentra a entre 100 y 120 kilómetros al sur de las mayores ciudades de la Comarca Andina, como Lago Puelo y El Bolsón. Es un pueblo rural que vive mayormente de la ganadería ovina y bovina y un poquito del turismo de élites que visitan los lodges de pesca de salmónidos en los lagos y ríos que rondan a la ciudad. Allí está el famoso refugio de los bandoleros estadounidenses Butch Cassidy y Sundance Kid.

Paralelamente, el gobierno nacional ausente por completo decidió desplazar a la conducción del Parque Los Alerces, acusados de intervenir en el incendio del Lago Menéndez días después de iniciado, cuando era imposible de controlar. Danilo Hernández Otaño, María Laura Fenglio y Mario Cárdenas fueron señalados públicamente semanas atrás por cámaras empresarias y organizaciones sociales de Esquel. Además fueron denunciados penalmente por las asociación de pobladores del Parque.

Incendios en el Sur: el fuego avanza ahora sobre Cholila y está fuera de control

En un intento por unificar la información dispersa, pero más por controlar la narrativa, el gobernador Ignacio Torres designó como vocera y coordinadora de la lucha contra el fuego a Laura Mirantes, una comisaria de la policía provincial que en 2023 fue candidata a vicegobernadora de La Libertad Avanza. “Soy policía (…) y voy a morir policía porque el uniforme de Policía se lleva en el alma”, definió al aceptar su candidatura libertaria.

Lejos de unificar el relato, aumentó el caos por las contradiciones entre su breve parte diario en video, lo que declara Torres y lo que informa el Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMF). No se sabe, por ejemplo, si hay 16 medios aéreos, como dice Mirantes; 13, como alega Torres, o cinco, según informa el SPMF.

Tampoco en la logística la provincia se muestra virtuosa, según exhiben los reclamos de los bomberos y brigadistas por la falta de alimentación o de elementos de trabajo. Los medios locales mostraron lugares donde se acumulan donaciones de alimentos, agua y ropa sin que nadie se haga cargo de entregarlo a quienes lo necesitan en la primera línea de combate. No les sucede a las brigadas de voluntarios, que llegan temprano por la mañana con viandas elaboradas por  organizaciones comunitaria en Epuyén, Lago Puelo y El Bolsón.

Mientras en el noroeste chubutense ya se quemaron más de 35 mil hectáreas (22.300 en el incendio de Puerto Patriada y 12 mil en Los Alerces), las autoridades de Río Negro y El Bolsón miran al cielo cada mañana para que no suceda del otro lado del Paralelo 42, el límite interprovincial. Por lo pronto dicen haber tomado medidas preventivas, como llenar la localidad de policías, alquilar un súperhelicóptero con helibalde y producir un video diario con anuncios de medidas preventivas que  en realidad podrían resultar tal vez de utilidad una vez desatado un eventual incendio.

Lo que sí ocurre a ambos lados del Paralelo 42 es una ausencia notoria de turistas, en menor medida en El Bolsón, que anticipa un quebranto económico de enorme magnitud al ser el segundo año en que la temporada se ve interrumpida al comienzo por los incendios forestales. Y más aun al tratarse de pequeñas economías convertidas increíblemente en monoproductivas: solo turismo.

Incendios en el Sur: el fuego avanza ahora sobre Cholila y está fuera de control

En El Bolsón el temor es aún mayor debido a que el 28 de enero celebra el centenario de su fundación. Para la fecha se organizaron una enorme cantidad de eventos con los que se busca atraer mucho turismo y repetirlo un mes más tarde con la Fiesta Nacional del Lúpulo, suspendido en 2025 por temor a un segundo ataque terrorista, según se animó a justificar el polémico intendente de la localidad, Bruno Pogliano.

También confirmaron oficialmente que, pese a todos los riesgos que implica, el próximo fin de semana se realizará en la localidad de El Hoyo la Fiesta Nacional de la Fruta Fina, con la intención de reactivar algo de la economía del pequeño pueblo rural fuertemente afectado por el fuego.