Empresarios representativos de distintos sectores de la industria advirtieron que el ajuste que el gobierno nacional realiza en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) afectará las exportaciones y las actividades del comercio, la salud y la seguridad, entre otras esenciales para la sociedad.
Los industriales estaban convocados a las 13 al evento “Argentina productiva, con el INTI de pie”, que se iba a realizar en el auditorio principal del organismo, pero las autoridades del Instituto boicotearon la iniciativa en una decisión que fue acompañada con el despliegue de efectivos de la Policía de la Ciudad y de la Gendarmería, que impidieron el ingreso a los invitados.

Finalmente, organizadores y convocados improvisaron un acto en la vereda, frente a la avenida General Paz, en el que coincidieron en repudiar tanto la actitud de las autoridades del INTI como el piquete policial, y advirtieron por el amplio potencial negativo de los recortes que procura el Poder Ejecutivo nacional, que además supone el despido de al menos 700 trabajadores.
Ensayos
Entre los referentes del sector privado que tomaron la palabra, Luciano Galfione, propietario de la textil Galfione y presidente de la Fundación ProTejer, lamentó la prohibición del ingreso al predio y expresó que “en un país con matriz diversificada es imposible ir a mercados mundiales sin un INTI reconocido a nivel mundial que certifique lo que vamos a exportar, que nos da la garantía de ingreso de productos adecuados a la normativa que corresponda”.
Galfione precisó que el Instituto acaba de suspender los ensayos de fibra de camélidos, una medida puntual que le impide exportar sus productos a mercados del mundo que imponen como primera condición la aprobación de un organismo como el INTI.
“Me dejan sin trabajo, pero parece que queremos ir a ese país”, reflexionó el textil ante un auditorio de sus pares y de trabajadores del organismo tecnológico, y agregó: “No hay sectores inviables, hay políticas inviables. La Argentina era altamente competitiva hace tres años, pero ahora es un desastre, ¿qué pasó?”.
En el cierre de su exposición, el industrial expresó que “se nos dice que el INTI no es importante porque hay laboratorios privados y a la vez nos hablan de competitividad. Es un disparate que no tiene goyete, pero parece que ese es el modelo. Sin INTI no hay industria, y sin industria no hay Nación”.

Mediciones
Uno de los aspectos que más preocupa, es el paso de la motosierra por los servicios de metrología, fundamentales para la producción fabril y la economía en general. La empresaria Fernanda Mettini, directora técnica de El Balancero SRL, resumió que “es mayor el costo de no medir que el costo de sostener el INTI”.
Mettini explicó que “la metrología legal nace con el objetivo de cubrir sectores del país que necesitan ser atendidos. No se mide y controla porque uno quiere sino porque hay sectores críticos que cuidar, como la salud, el comercio y otros”.
En ese sentido, planteó que con la disolución del programa de metrología legal muchos sectores quedaron sin acceso a pruebas en un país geográficamente muy extenso, que requiere presencia de laboratorios legales en todo el país.
“Con el INTI está garantizada la presencia federal. La metrología es para todos, no puede ser que haya magnitudes que no tengan laboratorios para hacer ensayos y tengan que mandar sus productos al exterior”.
En esa línea, aseguró que todas las empresas que exportan se van a ver afectadas: “Todo el comercio exterior que se quiere fomentar se arriesga a perder credibilidad internacional por el mal manejo del sistema”.
Mettini además trasladó la preocupación al llano: “Tenemos muchos elementos críticos en la vida cotidiana. Un kilo es un kilo. La metrología aplica cuando vas al almacén o cuando estás midiendo un contenedor para hacer una exportación. Si no medimos estamos al horno”.
Por último, advirtió que “se pone en riesgo nuestra cadena de trazabilidad. La tenemos todos los laboratorios para garantizar la legitimidad de nuestras mediciones. Es otro motivo por el cual dañamos nuestras exportaciones ya que no podemos asegurar que lo que medimos sea certero. El costo de no medir es muchísimo más grave que el costo real de sostener. No solo no hay industria, no hay comercio, no hay salud, no hay seguridad, todo esto se arriesga”.

Articulación
A su turno, el productor ganadero Juan Cruz Hamdam, CEO de Cultura Cárnica y Cultura Smash, refirió la articulación entre su empresa y el INTI para desarrollar su marca de snacks Cultura Cárnica con estándares internacionales para la exportación a mercados importantes como el de los Estados Unidos.
“Me encuentro en la situación en la que el INTI me apoya y brinda todo el conocimiento y la estructura, algo importante para un productor no industrial. Nos enseña, apoya y acompaña en un camino. El emprendedor y empresario no tiene todo resuelto, contar con la experiencia profesional del INTI para desarrollar un proceso y un producto desde cero es sumamente importante”, señaló.
Entre los oradores hubo referentes gremiales que destacaron la iniciativa de los mandos medios y profesionales del instituto nacional y repudiaron la militarización del predio ordenada por las autoridades.
También habló Marco Meloni, empresario textil y vicepresidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), quien llamó a mirar a los países desarrollados que apuestan a institutos como el INTI para crecer y generar movilidad social; y Aldo Lo Russo, empresario metalúrgico y ex directivo del INTI, quien lamentó la orientación de la política industrial del gobierno nacional y alentó a pensar “qué país vamos a construir sobre estas ruinas”.
