Por tercera vez desde el inicio de la cuarentena, Unicef relevó los efectos de la pandemia en hogares con niños, niñas y adolescentes de Argentina. En octubre, cuatro de cada diez vieron reducidos sus ingresos laborales. Y el 42% de los hogares encuestados no pudieron mantener los controles de salud.

La situación llevó a muchos adolescentes a tener que ingresar al mercado laboral. Un 16% de las y los consultados respondieron que trabajan para el mercado, y casi la mitad (el 46%) no lo hacía antes del inicio de la pandemia. Esto sumado a la carga de trabajo doméstico que, si bien recayó mayoritariamente sobre las mujeres, también lo hizo sobre adolescentes.
La reducción de los ingresos se debió principalmente a la perdida de horas de trabajo, disminución en los niveles de ventas, pedidos o clientes, así como a suspensiones. El 10% de los hogares encuestados declaró haber perdido al menos un empleo: es decir que hay 600.000 hogares donde al menos una persona perdió su trabajo. Comparado con el relevamiento anterior -de julio- en todos los casos el indicador presenta un empeoramiento de la situación laboral.
En el plano sanitario, el 42% de los hogares encuestados no pudieron mantener los controles de salud para el conjunto del hogar o alguno de sus miembros. El 20% no pudo continuar la vacunación de sus hijos e hijas. Una vez más la situación se agrava en hogares que perciben la AUH, donde la falta de controles y la interrupción de la vacunación afecta al 47 y al 22% respectivamente.
Y a la reducción de los controles se suma el empeoramiento de la alimentación. La Encuesta Rápida del mes de octubre arrojó que el 28% del total de los hogares relevados había dejado de comprar algún alimento por limitaciones en el ingreso: dato que implica un aumento de 2,2 puntos porcentuales respecto a lo relevado en julio. El factor coincide con lo reflejado por el “Estudio sobre el impacto de la Covid-19 en los hogares del Gran Buenos Aires”, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) tras un relevamiento realizado entre agosto y octubre de 2020, que indicó que en el 33,8% de los hogares se debió reducir el consumo de al menos un alimento (carne vacuna u otras, verduras frescas o leche) por haber tenido menos ingresos durante la pandemia.
En cuanto a la percepción sobre los riesgos de contagio de coronavirus, el tercer relevamiento de la Encuesta Rápida muestra que 67% de la población considera que la cuarentena obligatoria evitará el contagio del virus de COVID-19, pero este último informe refleja un fuerte descenso con respecto a esa consideración en abril, cuando un 96% validaba la medida. Desde Unicef señalaron que esto “permite observar el cansancio social” y detallaron que, específicamente entre las y los adolescentes, la caída en el acuerdo disminuyó entre abril y octubre en siete puntos porcentuales, aunque se mantiene todavía en proporciones elevadas: 92%.
Fue el segmento más complicado en un período con estancamiento en el promedio general.
El mensaje detrás del veto a María Verónica Michelli, cuñada del periodista Alconada Mon. Es…
Se compraron menos máquinas para producir; en especial, equipos de origen nacional.
Ana Nigri y Florencia Nussbaum filmaron durante tres años al elenco de "La omisión de…
La obra protagonizada por Manuel Ramos retrata un universo donde la violencia convive con la…