En medio de la idea de cerrar el Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC) que plantea la alianza PRO-LLA, Jorge Macri se niega a restituir en sus puestos laborales a más de 30 trabajadores de ese organismo.
Son arquitectos, trabajadores sociales y diferentes profesionales que realizaban trabajos de urbanización dentro de los barrios populares desde hace más de 8 años.
En el histórico, el IVC contaba con más de 1600 trabajadores y en el último tramo la planta se redujo a 1200. “La idea del macrismo es eliminar el Instituto de la Vivienda pero no tiene los números en la Legislatura”, confió a este medio un off del sector.
La situación en el Instituto de la vivienda
“Estamos con varias situaciones de despidos con gente que no ha sido reincorporada dentro de una posible mesa de negociación para poder terminar de resolver estos despidos injustificados. Son compañeros contratados hace más de ocho años, haciendo tareas y con contrato vigente hasta el 31 de diciembre de este año”, contó a Tiempo Marcelo Solodovnik, trabajador del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat dentro de ATE.
Las cesantías en este organismo se da en medio de un profundo achique del Estado porteño que realiza la gestión macrista, tras la conformación de la alianza entre el PRO-LLA, donde ambos espacios firmaron un acuerdo que incluye despidos, un fuerte ajuste en educación, salud y desarrollo social, junto a la eliminación de carteras y fusión de diferentes organismos.
“Estamos con una gran preocupación por la ley presentada por la Libertad Avanza, donde plantea el desmantelamiento del Instituto de la Vivienda de la Ciudad, pasándole toda la potestad económica y política a la jefatura de gabinete”, agrega el delegado de ATE. “Éste proyecto intenta derogar leyes que avalan la reurbanización y potestades que tiene el IVC dentro del ámbito de la ciudad e implementando un sistema de préstamos para la clase media que, consideramos, no tiene que ver el pase del presupuesto a esos préstamos, ya que eso lo ejercería el Banco Ciudad y no condice con la situación del cierre del Instituto”, agregó Solodovnik.

El cierre del IVC representa el despido directo de más de 1.300 trabajadores sin posibilidad alguna de reubicarlos en otros estamentos del Estado.
“Es una cantidad muy grande de gente que quedaría en la calle. Hoy los barrios donde nosotros tenemos equipos territoriales que trabajan a diario con las problemáticas, no solo de la reurbanización, sino de arreglos, cloacas y diferentes tipos de obras de construcción en los barrios con los vecinos, se está cancelando y nos vacían de tareas y no hay una discusión de la política pública”, explicó el trabajador.
Los despidos y el planteo de desmantelar el Instituto de la Vivienda se da en el marco de más de 50 despidos de docentes de alfabetización, de más de medio centenar de trabajadores del Instituto de Estadística y Censos, del decreto firmado recientemente que incluye un plan de retiros voluntarios de alrededor de 300 trabajadores.
Cabe recordar que el pacto firmado entre LLA y el PRO, apunta a una fuente reducción de la planta de trabajadores de estatales entre un 12% y un 15%, pero también un fuerte ajuste en educación y salud, la paralización de obras, la fusión de ministerios y a la licitación de los medios públicos.
Para frenar el cierre del organismo y reincorporar a los trabajadores despedidos, ATE mantiene encuentros con legisladores y legisladoras de diferentes espacios: “nos preocupa mucho la situación, y entendemos que es algo que a los vecinos de la ciudad también les va a empezar a preocupar cuando se empiecen a dar cuenta de la verdad del asunto y creemos que es importante pararlo,” termina.