A pesar de los esfuerzos que hizo el gobierno junto con el propio Manuel Adorni para dar vuelta la página, el escándalo no para de crecer. En los tribunales de Comodoro Py, el jefe de Gabinete quedó comprometido por dos testigos que desmintieron su versión del pago del viaje a Punta del Este, que habría sido una “invitación” de su amigo Marcelo Grandio. En paralelo, la fiscalía pidió una batería de medidas para que se lo investigue por posible enriquecimiento ilícito.
“Los testigos caen de los árboles y aterrizan en Comodoro Py”. Con esa frase, una fuente judicial describió lo que ocurrió con dos personas que se presentaron a declarar en los últimos días para aclarar la situación. Se trata del broker aeronáutico Agustín Issin y de su secretaria Vanesa Tossi.

El testimonio de ambos fue crucial. En la Justicia señalaron a Tiempo que “quedó clarísimo que el viaje fue una invitación de Grandio a Adorni”. Eso, a pesar de que el jefe de Gabinete insistió el miércoles con que “estoy cansado de decirles que el vuelo lo pagué yo”, sin mostrar ninguna constancia que lo avale.
Las constancias que hay hasta el momento permiten inferir que el vuelo de ida que partió desde San Fernando el 12 de febrero (en el que fueron Adorni, su esposa Betina Angeletti, sus dos hijos y Grandio) fue pagado por la productora Imhouse, ligada al empresario. Y que este mismo pagó el tramo de regreso del funcionario y su familia a la Argentina, por intermedio de Issin.
El broker y su secretaria declararon durante varias horas entre el jueves y el viernes, frente al juez Ariel Lijo. Además de sostener que Grandío fue quien pagó, entregaron material de interés para la causa, como las conversaciones que mantuvo el empresario con el celular comercial de la firma intermediaria.
Durante la audiencia del viernes, mientras la secretaria exhibía esas constancias, se produjo un hecho llamativo: “¡Me está llamando!”, dijo al advertir un intento de contacto del propio Grandio, que volvió a meter la pata.

Ese intento de comunicación quedó asentado en actas, así como también el aporte de una carta documento que el amigo de Adorni mandó al broker para desconocer el viaje de regreso cuando estalló el escándalo. En ese entonces, la testigo Tossi contó que al responderle le recordó que el tramo ya había sido pagado y hasta mostró los intercambios en los que gestionaban el vuelo y cómo Grandio pidió que se ocupen asientos libres para abaratar el costo.
Queda claro que con amigos así, el jefe de Gabinete no necesita enemigos.
Según fuentes judiciales, en los próximos días el juez Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita se abocarán al análisis de los contratos entre Grandio y su productora con la TV Pública y Radio Nacional. Ambos medios públicos están bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete a cargo de Adorni, en la mira por el viaje que habría costado más de U$S 7 mil, una cifra muy por encima de su sueldo como funcionario. Los investigadores buscan dilucidar si el viaje podría configurar un caso de dádiva.
También analizarán los documentos fiscales y cómo fue la tributación del viaje a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), además de relevar con Migraciones si hubo otros vuelos, entre otros aspectos, supo este medio.
Así las cosas, en la Justicia dieron por descartado que Grandio pueda presentarse como testigo. Frente a consultas de este medio, las fuentes señalaron que lo que se investiga es un hecho de corrupción y que el desarrollo de la pesquisa hace que tanto Adorni como Grandio estén imputados.

En paralelo, el fiscal impulsó otra investigación contra Adorni por presunto enriquecimiento ilícito. Fue al pedir 12 medidas de recolección de prueba, con exhortos a organismos como los registros de la propiedad inmueble de ciudad y provincia de Buenos Aires, a la Inspección General de Justicia, Migraciones y la administración del country Indio Cua Golf Club de Exaltación de la Cruz, donde estaría la casa que se le atribuye al funcionario mileísta.
Con esas pruebas en proceso, las causas avanzan y se profundizan los interrogantes sobre el margen de Manuel Adorni para seguir como funcionario.
Al cierre de esta nota, el juez Lijo dictó órdenes de restricción para que Grandio no pueda aproximarse a la secretaria Tossi. «