La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó este viernes la muerte de su portavoz, Ali Mohamad Naini, como consecuencia de los bombardeos lanzados contra el país en el marco de la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel.
En ese sentido, indicó que Naini «ha caído mártir» durante la ofensiva estadounidense-israelí y destacó su labor «durante más de cuatro décadas» al servicio de «la protección de la Revolución Islámica», según informó la televisión pública iraní IRIB.
«Sus ideas revolucionarias y modelos eficientes en el campo de la ‘guerra blanda’ guiarán a la Guardia Revolucionaria y a sus oficiales en la guerra psicológica contra las potencias arrogantes», señaló, antes de remarcar que Naini era «un general valiente y sincero». «Prometemos continuar su camino de perseverancia en la lucha contra los terroristas», concluyó.
Posteriormente, el Ejército de Israel reivindicó la autoría del asesinato de Naini y subrayó que «desempeñaba funciones de propaganda y relaciones públicas» dentro de la Guardia Revolucionaria. «Eliminado», indicó en un mensaje difundido en sus redes sociales.
🔴ELIMINATED: Ali Mohammad Naini, the Spokesperson and Head of the Public Relations Array of the IRGC.
— Israel Defense Forces (@IDF) March 20, 2026
Naini served in several propaganda and public relations roles. In his role as the IRGC's main propagandist for the past 2 years, he disseminated the regime's terrorist… pic.twitter.com/e29Elb16FS
«Durante los últimos dos años, como principal propagandista de la Guardia Revolucionaria, difundió la propaganda terrorista del régimen entre sus aliados en todo Oriente Próximo con el objetivo de influir y promover ataques terroristas contra Israel», agregó.
En esa línea, destacó que «la muerte de Naini se suma a una serie de asesinatos de decenas de altos cargos del régimen en el marco de la operación», en referencia a la ofensiva conjunta con Estados Unidos.
Las autoridades iraníes confirmaron en su último balance más de 1.200 muertos a causa de la ofensiva de Israel y Estados Unidos, aunque la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó la cifra a más de 3.000 fallecidos, en su mayoría civiles.
Entre las víctimas figuran dirigentes de alto nivel como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé y Esmaeil Jatib, respectivamente, además de altos mandos de las Fuerzas Armadas y otros organismos de seguridad.
La ofensiva fue lanzada en medio de un nuevo proceso de negociaciones entre Estados Unidos e Irán para intentar alcanzar un acuerdo nuclear, lo que llevó a Teherán a responder con ataques sobre territorio israelí e intereses estadounidenses en la región de Oriente Próximo, incluidas bases militares.
GS con información de Europa Press