Venezuela quedó, tras el ataque de Estados Unidos el 3 de enero, en un estado de conmoción y complejidad que no excluye nuevos movimientos militares. En los últimos días se sumó “una operación combinada entre organismos de seguridad de Venezuela y de los EEUU en el sureste del estado Bolívar en la que fueron desarticuladas estructuras de delincuencia organizada”, según el comunicado del gobierno venezolano. Días antes, la Coordinadora Simón Bolívar, histórica organización chavista, había denunciado la injerencia de la DEA en la planificación de una ofensiva represiva en el emblemático barrio 23 de Enero con el fin de “descabezar” al movimiento popular de esa comunidad, “el más importante que hay en Caracas”, según describe Juan Contreras.

Dirigente comunitario, licenciado en Trabajo Social y presidente de la Coordinadora, Contreras es un militante histórico del chavismo y férreo defensor de la revolución bolivariana. Hoy cree que hay situaciones “vergonzosas que hay que denunciar”, pero hace responsable al gobierno norteamericano, “nuestro enemigo”. Contreras nació y se crió en el populoso y combativo barrio 23 de Enero, donde aún reside y donde nos recibió para analizar la compleja situación que atraviesa Venezuela, y en particular el movimiento social.

– ¿Cómo procesan las organizaciones sociales venezolanas lo que está sucediendo en el país a partir del ataque militar estadounidense del 3 de enero?

– Lo que sucedió fue un acto de agresión, un acto de guerra. Buscaron y buscan quebrar a nuestro pueblo, pero los movimientos sociales hemos seguido activando porque seguimos creyendo en el proceso revolucionario. Nuestro enemigo es el gobierno de los Estados Unidos, que tiene que haber entendido que el problema no era Chávez, porque Chávez se murió y la revolución continuó. El presidente Maduro ha sido secuestrado y aquí seguimos. Porque lo que hoy estamos viviendo es único en la historia; no creo que en otra latitud del mundo haya pasado lo que está pasando en Venezuela, lo más parecido sucedió en 1989 en Panamá, cuando secuestraron a Noriega. Pero aquí se les cayó la narrativa: no se ha comprobado que Venezuela sea un país de narcotráfico, un gobierno asociado al narcotráfico, que el presidente Nicolás Maduro fuera uno de los mayores narcos, como decían. Por el contrario, hoy todas esas narrativas quedaron fuera y lo que queda claro es que están viniendo por nuestras reservas energéticas. Eso el pueblo venezolano lo tiene claro.

Juan Contreras, dirigente social venezolano: “Aquí hay un pueblo armado de conciencia”

– Definir un estado de guerra y, dentro de ese estado, a un enemigo, ¿es lo que le da contexto a la denuncia que ustedes hicieron sobre el peligro de un ataque al 23 de Enero orquestado por la DEA?

– Se trata de una información que nos llega de buena fuente que nos dice que se está planificando un operativo a gran escala contra el 23 de Enero, cosa que no es descabellada. El 23 de Enero, como barrio, tiene una referencia histórica desde los tiempos de la Cuarta República, entre el año ´58, después de la caída de Pérez Jiménez, y la llegada de la democracia. Esa amenaza es algo real. Yo creo que aquí se subestimaron en su momento las amenazas del imperio norteamericano: el hecho de que nuestras costas estuvieron bloqueadas, el hecho de que nuestro cielo estuvo bloqueado… Ahora, esto que estamos denunciando tiene todos los visos de ser una realidad. No lo digo yo ni la fuente que nos dio esa información, que es una fuente seria. Es que toda la propaganda que hay va en ese sentido, empezando por los periodistas que hoy viven en Miami y hacen toda una campaña contra los colectivos. “¿Qué pasa con los colectivos? ¿Por qué no atacan a los colectivos? ¿Por qué no desarman a los colectivos?”. Lo ha dicho el propio Marco Rubio, y hace poco lo acaba de decir uno de los altos jerarcas militares: vienen por los “grupos armados”. El problema es que en la narrativa de ellos identifican como grupos armados a los movimientos sociales, que le han endilgado que están armados para justificar la agresión. Pues este pueblo hoy está armado de conciencia; este pueblo hoy, después de 27 años, es más bolivariano que nunca. Este es el pueblo que le apostó al comandante Chávez, que apostó a refundar la República Bolivariana de Venezuela. Por eso se entiende toda esa guerra cognitiva que desarrolla contra Venezuela.

Aquí no hay guerrilla; aquí lo que hay es un pueblo con conciencia, un pueblo movilizado, un pueblo que, a través de la cultura, a través de la conciencia, a través de la educación popular, ha sabido avanzar en la construcción del embrión bolivariano desde el barrio, con los consejos comunales y las comunas. Entonces, ellos pretenden deshacer esa organización aplicando la táctica de la decapitación. Quieren destruir a los colectivos, a los que levantan su voz contra el imperio, a los que hoy denuncian lo que está pasando en nuestro país, a los que estamos en desacuerdo con lo que hoy está ocurriendo, y que hemos mantenido una posición de principios y firme frente a esa agresión e invasión del imperio norteamericano.

Juan Contreras, dirigente social venezolano: “Aquí hay un pueblo armado de conciencia”

– Según la información que manejan, ¿cómo llevaría a cabo la DEA una agresión de ese tipo en territorio venezolano?

– Ellos han venido operando a través de la presión. En todos nuestros países tenemos una policía que es represora. Quizás tenga un sector de su formación, de sus cuadros fundamentales, que entiendan el tema de los derechos humanos, pero hay otros sectores que son fácilmente cooptables. Nosotros tenemos la experiencia de estos 27 años en los que ha habido generales, coroneles, capitanes, que se han volteado y le han servido a la política del imperio. Entonces, no es descabellado afirmar que Estados Unidos está trabajando sobre algunos cuerpos policiales, o sobre algunos funcionarios en particular que puedan prestarse para hacer un operativo contra el referente más importante que hay en Caracas, que es la parroquia 23 de Enero. Que tuvo desde el ´58 al ´98 aproximadamente unos 160 mártires asesinados por los cuerpos policiales. Es decir, no es una locura: es algo que va en serio y que, en la medida en que se aceleren los tiempos de la presión contra nuestro gobierno para ir a un proceso electoral, también el plan de agresión se puede acelerar.

Entonces, por supuesto que es factible que se avance en una acción como esta para quitar del medio lo que ellos consideran «la resistencia bolivariana», que hemos sido los movimientos sociales organizados en comunas, en consejos comunales, en organizaciones sociales de años, como la Coordinadora Simón Bolívar, que es una expresión de organización del Poder Popular.

– ¿Recibieron solidaridad del gobierno?

– Una persona que tiene peso dentro del gobierno nos llamó, se acercó, conversamos, y quedaron en investigar, averiguar. Lo que se nos recomendó fue prudencia: evitar cualquier provocación. Y bueno, estamos a la espera, y que se cumpla lo que se conversó, que se haga una investigación a fondo sobre lo que estamos denunciando. Porque hasta ahora pensamos que nunca se iban a meter, y se metieron; los subestimamos, y se metieron. Y hoy se dan el tupé de vender nuestro petróleo, de manejar nuestras finanzas, de provocarnos y decir que nos van a convertir en su estado número 51. Y además nos tienen en una tutela como si fuesen los dueños de nuestro país. Cosa que, por supuesto, es vergonzosa y que tenemos que denunciar.

Por eso, nosotros, desde el campo popular, seguimos movilizados, seguimos denunciando lo que pasó el 3 de enero y las consecuencias que estamos viviendo en la patria de Bolívar.

Juan Contreras, dirigente social venezolano: “Aquí hay un pueblo armado de conciencia”

– Esta situación aún no ha tenido repercusión internacional. ¿Qué mensaje les dan a las fuerzas sociales y políticas de América Latina?

– Se cumplen 200 años del Congreso Anfictiónico, aquel llamado que hizo el Padre Libertador para construir una liga de países y defendernos del imperio norteamericano, que ya mostraba sus garras. Qué mejor momento para hacer un llamado a continentalizar la lucha de nuestras organizaciones sociales. No es solo Venezuela que está en riesgo: es toda América Latina. Ellos vienen por su patio trasero. Hoy, descaradamente y de forma intervencionista, se meten en las elecciones de Colombia y dicen cuál es el candidato que quieren que gane. También lo hicieron en Honduras. Entonces, frente a esos acontecimientos, hoy el llamado a continentalizar la lucha tiene que ser real. La única posibilidad que tiene América Latina para salir de la agresión edel gobierno de Donald Trump es la articulación del campo popular y revolucionario en América Latina. Tenemos que unirnos, tenemos que denunciar esta situación y tenemos que avanzar, porque vienen por todo. La única posibilidad de avanzar es continentalizar la lucha. Eso que, en algún momento, no solo lo dijo Bolívar, sino que trató de llevarlo a cabo el comandante Ernesto Guevara. Yo creo que ahí deberíamos hacer nuestro esfuerzo: en la articulación del campo popular y revolucionario latinoamericano y caribeño.