Empleados judiciales que se desempeñan en el ámbito de la Justicia Nacional del Trabajo tomaron este lunes las instalaciones en las que funciona ese fuero, un edificio ubicado en la avenida Roque Sáenz Peña (Diagonal Norte) al 700, en el centro porteño.

La radical decisión es en protesta contra el traspaso de este fuero al ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, asunto que ya fue acordado entre el gobierno nacional y su par porteño y está incluido en la ley de reforma laboral, cuya sanción definitiva se espera para el próximo viernes 27 en el Senado nacional.

La toma del edificio se hizo en el marco de un paro de 48 horas en el conjunto del fuero laboral, medida que es respaldada por la Unión de Empleados de Justicia de la Nación, (UEJN), que conduce Julio Piumato.

En un posteo en la red social X, Valentino Franzani, delegado gremial del Juzgado Nacional de Trabajo 46, advirtió que la transferencia de jurisdicción pone en riesgo más de 1700 puestos de trabajo.

Detalló que «Los trabajadores del edificio decidieron la toma. Hoy se hizo una concentración cortando dos carriles de Diagonal Norte”.

Comunicado de los trabajadores judiciales

Agregó que este martes habrá una movilización hacia el Palacio de Tribunales, sede de la Corte Suprema: “Estamos convocando a que se sumen mañana a la movilización al Palacio de Justicia a partir de las 11 horas en contra del traslado de competencias de la Justicia Nacional del Trabajo a la Justicia de la Ciudad, donde no hay ninguna garantía de continuidad laboral para los más de 1700 trabajadores de la Justicia Nacional del Trabajo», dijo.

Palacio de Tribunales justicia judiciales

El fuero laboral nacional está integrado por 80 juzgados y 10 cámaras de apelaciones. Según el acuerdo de traspaso acordado entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires, firmado el 10 de febrero pasado, las causas actuales que están activas continuarían en el fuero nacional hasta su finalización. En tanto, el gobierno de la Ciudad crearía 10 juzgados para empezar a recibir las nuevas causas y dispondría de un plazo de 180 días para definir la estructura y los jueces del nuevo fuero porteño.