La mañana del jueves comenzó con un movimiento inusual en Lavalle 1268, sede de varios juzgados de la Justicia Nacional del Trabajo. Minutos antes de la apertura formal, un grupo de trabajadores judiciales decidió ocupar el edificio en señal de protesta frente a lo que describen como una “grave emergencia” en el fuero laboral.
La acción, que se extendió rápidamente por los distintos pisos, marcó un nuevo capítulo en el conflicto que enfrenta al sector con el gobierno nacional.
Una toma decidida desde adentro
Según relataron empleados presentes en el lugar, la medida surgió de manera espontánea durante una asamblea interna. Los trabajadores denunciaron que el fuero laboral atraviesa un proceso de “desmantelamiento” y que las advertencias elevadas en los últimos meses no obtuvieron respuesta oficial.
La ocupación fue respaldada de inmediato por la Comisión Directiva Nacional de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN), que calificó la situación como de “gravedad excepcional”.
Radio abierta y reclamos hacia el Gobierno
En la entrada del edificio, se instaló una radio abierta que funcionó como punto de encuentro para judiciales de otros fueros y para ciudadanos que se acercaron a interiorizarse sobre el conflicto. Los organizadores señalaron que el objetivo es visibilizar lo que consideran un “atropello” contra una jurisdicción esencial para la defensa de los derechos laborales.
Entre las consignas más repetidas, se escucharon críticas directas al Gobierno, al que acusan de impulsar reformas que debilitan la protección de los trabajadores y de avanzar, de manera silenciosa, hacia el cierre del fuero laboral.
Un conflicto que escala
La toma se suma a una serie de medidas de fuerza que el sector viene desarrollando desde hace semanas. Para los trabajadores, el deterioro del fuero no es un hecho aislado, sino parte de una política más amplia que busca reducir la capacidad del Estado para intervenir en conflictos laborales. La falta de diálogo con las autoridades y la ausencia de respuestas concretas alimentaron el clima de tensión que desembocó en la ocupación del edificio.
El comunicado difundido por la UEJN cerró con consignas de fuerte contenido político: “No a la reforma esclavista”, “No al cierre del Fuero Nacional del Trabajo”, “No hay justicia sin justicia social”. Las frases, repetidas durante la jornada, reflejan el tono de una protesta que trasciende lo estrictamente gremial y apunta directamente a las decisiones del Ejecutivo.