La Justicia federal pidió la declaración testimonial de Patricia Bullrich en el marco de una causa por amenazas que promovió uno de sus colaboradores. La ex ministra deberá responder por escrito en el marco de un expediente que representa el capítulo judicial de la pelea que mantiene con la vicepresidenta Victoria Villarruel, cuyo tono escaló en los últimos días.

Según pudo saber Tiempo, el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi pidió el martes que la ex ministra de Seguridad brinde su testimonio por escrito. El requerimiento se formalizó por medio de un oficio judicial que al cierre de esta nota no había sido respondido.

El interés judicial en el testimonio de Bullrich se debe a que la referida causa por amenazas se inició tras la denuncia de uno de sus colaboradores, el ex titular de Parques Nacionales Cristian Larsen, que ahora trabaja como secretario parlamentario del bloque oficialista en el Senado. El apuntado en esa denuncia fue Mario “Pato” Russo, ladero de la vicepresidenta y armador de los albores libertarios.

La Justicia pidió la declaración de Bullrich en la causa por amenazas que enfrenta a su entorno con el de Villarruel  
Cristian Larsen trabaja como secretario parlamentario del bloque oficialista en el Senado.

La denuncia por amenazas motivó el rápido accionar de Martínez de Giorgi, un juez acostumbrado a estar al frente de causas de resonancia, como lo es la del caso $Libra, que tiene como principal imputado a Javier Milei. Una de las primeras medidas fue ordenar una custodia para el denunciante, al tiempo que firmó oficios dirigidos al Senado.

En ese marco es que se pidió el testimonio de Bullrich, para que responda por escrito su conocimiento respecto de las amenazas que refirió Larsen. Según fuentes judiciales, el denunciante dijo que la senadora está al tanto de las actitudes violentas que tuvo Russo. Sobre ese punto le pidieron que aporte detalles.

Desde el entorno de Russo, en tanto, señalaron que no recibió ninguna notificación judicial y le restaron importancia al asunto.

La disputa judicial forma parte de la escalada que atraviesa la tensa relación entre Bullrich y Villarruel. El último capítulo fue en la antesala de la sesión del 16 de julio pasado, en la que el oficialismo tenía intenciones de debatir el proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que deja libre la posibilidad de que extranjeros compren tierras en el territorio argentino sin límites.

El intercambio, que publicó La Nación, consta de una serie de reproches de parte de Villarruel por sesionar después del partido que Argentina le ganó a Inglaterra en el Mundial 2026 y por el proyecto que desde su punto de vista implica “vender el país”. Bullrich, por su parte, defendió la iniciativa porque desde su óptica implica desarrollar el país. Entre los puntos más álgidos hubo un momento en el que la jefa de la bancada oficialista le sugirió que si estaba en desacuerdo con el rumbo del gobierno debía renunciar. Otro de ellos fue cuando la vicepresidenta trató de “parásito” a su interlocutora.

Según reflejaron medios como Página/12 y La Nación, después de eso ambas mantuvieron una reunión en la que acordaron una tregua.