Karina Milei está convencida de que el escándalo que tiene a Manuel Adorni como protagonista se configuró por obra y gracia de operadores que quieren destruir al gobierno de su hermano. También les asegura a los propios que los ataques son un tiro por elevación a ella. Y nadie le saca de la cabeza que el culpable de este presente ocupa un despacho apenas a unos metros del suyo. El desprecio, ya personal, que El Jefe tiene por Santiago Caputo es inocultable. Pese a los excesivos guiños de Javier Milei a su asesor favorito, a quien le renovó vía Twitter su contrato de amistad, la hermanísima ordenó a su tropa aislar al gurú.

Desde hace semanas, una diáspora silenciosa empezó a tener lugar en el gobierno. Hubo movimientos llamativos de agentes y ministros que hasta hace poco se refugiaban en el control político del cuarentón. El freno del flujo de pagos impulsado por el Ministerio de Economía a un asfixiado Ministerio de Salud y la reunión a solas entre Alejandra Monteoliva (Seguridad) y la hermana presidencial el jueves santo son una muestra.

La insistencia de Karina por reafirmar su centralidad dentro del gobierno ya no es ocultada por su círculo. Hace semanas que ningún integrante de la mesa política de La Libertad Avanza volvió a proponer ideas para salir del laberinto en el que los metió la vida de nuevo rico del jefe de gabinete, quien decidió, con aval de la hermanísima, hacerse cargo de su propia estrategia pese a los ofrecimientos de Caputo de ponerse al frente. Por temor o cálculo, los agentes de peso del oficialismo dejan que el tiempo sea el ordenador. Aunque hay excepciones a la regla que siempre llaman la atención.

Este viernes Sandra Pettovello tuvo un arrebato de moralidad que no combina en lo más mínimo con los trajes que se calzan en el oficialismo desde hace casi un mes. Luego de que se diera a conocer que su ahora exjefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, adquirió un crédito hipotecario en el Banco Nación, la ministra de Capital Humano le pidió la denuncia por un hecho que, en honor a la rigurosidad, no es más que un escándalo ético. La decisión de la amiga del presidente, que buscaba enviar un guiño a las demandas de pulcritud política, colaboró en la construcción del paredón donde el resto de los funcionarios aguardan por saber si quedará.

Karina sigue apostando por Adorni mientras Milei se mete en la interna de la Corte
Foto: Luis Robayo / AFP

Con una torpeza preocupante o una astucia cínica digna de admirar, Pettovello puso en aprietos a Karina Milei, quien insiste en mantener firme a Adorni pese a que sus cuentas no cierran ni con la colaboración de los mejores contadores. Sin que se lo pidan, la favorita del líder libertario se subió al discurso de la moral como política de Estado y dejó expuesta la escasa honradez que ni siquiera se esfuerzan en disimular quienes rodean al presidente. Y que en más de una terminal de poder real que opera fuera de la Casa Rosada empiezan a mirar con preocupación.

La periodista Luciana Geuna reveló que la semana pasada Ricardo Lorenzetti se reunió con Milei y en esta cumbre el cortesano le habría hecho saber la importancia de completar las dos vacantes de la Corte. La jugada del magistrado está lejos de ser un simple requerimiento republicano para impulsar la excelencia de las instituciones. El santafesino tiene entre sus planes volver a controlar la mayoría del máximo tribunal. Para ello deberá afianzar su vínculo estrecho con Milei, ganar el duelo con su coterráneo Horacio Rosatti.

Esta semana, el hijo de Rosatti, Emilio, fue uno de los 62 bendecidos en los pliegos que el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, remitió al presidente. El candidato para quedarse con la silla de uno de los tribunales federales de Santa Fe tiene una extensa trayectoria dentro del mundillo judicial que, dicen, le valió el primer puesto en el concurso. La casualidad quiso que su elección se diera días después de que Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz firmaran una acordada para modificar la elección de magistrados en el Consejo de la Magistratura, que el presidente de la Corte no firmó con la excusa de conflictos de intereses por también presidir el organismo constitucional. Como contó este medio en su edición dominical pasada, varios conocedores de los movimientos dentro del tribunal advierten que el poder del presidente de la Corte empieza a verse amenazado.

Con este antecedente, las versiones maliciosas apuntan a un acuerdo subterráneo entre Rosatti padre y Mahiques hijo para salvarse en un bien común. El ministro prometió no avanzar con la designación de nuevos ministros hasta, al menos, el próximo mandato. Esta Corte de tres, aunque endeble, todavía le garantiza el poder de la mayoría, aunque no son pocas las voces que advierten un quiebre en la relación entre el exministro de Néstor Kirchner y Rosenkrantz. La devolución del favor pretendida sería bloquear el acceso de Ariel Lijo, enemigo íntimo de ambos abogados, a la Procuración. Y nombramientos para los miembros de su parte de la familia judicial, claro.

Hay quienes dicen que la elección del heredero del titular de la Corte no llegó con buen sabor hasta el paladar del presidente, quien empieza a mirar con preocupación la larga lista de favores que el abogado está dispuesto a devolver desde su nuevo y poderoso lugar. Incluso, muchos advierten que la aceptación del libertario de enviar pliego del Rosatti junior responde a una prueba del primer mandatario a su ministro de Justicia, a quien conoció personalmente horas antes de su jura. La reunión entre Milei y Lorenzetti, sponsor oficial de Lijo, no sería más que una confirmación más de las versiones sobre el descontento presidencial.

La disputa en el siempre fascinante mundo judicial no es más que el reflejo de la descarrilada interna que los exmiembros del Triángulo de Hierro mantienen ya con cero disimulo. La avanzada de Karina sobre Santiago Caputo al desplazar a Sebastián Amerio del Ministerio de Justicia empoderó como nunca antes a la hermana presidencial. Desde entonces se mueve con la agudeza de quien sabe que dio un golpe casi mortal. Sin embargo, no todo parecía salir según el plan de El Jefe. Las causas que investigan su participación en el cripto escándalo $Libra y el posible enriquecimiento ilícito de Adorni avanzan a paso firme y, por primera vez, en el entorno de la menor de los Milei empiezan a creer que el cambio no habría sido tan favorable como se esperaban. Gajes de la novatez.

Como sea, el presidente está convencido de que de la única manera de sobrevivir a esta encerrona es mostrando a un gobierno hiperactivo que no tiene mucho que ofrecer. Para la semana que empieza, Milei le ordenó a Adorni que encabece una reunión de gabinete este lunes en Casa Rosada, donde pretenderán montar una foto de unidad y recalentar los ya nada novedosos proyectos de ley que presentarán en el Congreso la próxima semana para intentar recuperar una agenda que ya no les pertenece.

El líder libertario está convencido en sostener a Adorni hasta las últimas consecuencias. Aunque la avanzada de las investigaciones periodísticas y judiciales abren una incógnita que hasta el propio Milei se consulta: ¿Será posible sostener su promesa si el jefe de Gabinete continúa limpiando la caja de Pandora que abrió con su escapada a New York? Algunos dicen que sí. Otros, por las dudas, ya mandaron a confeccionar nuevos trajes.