«Hay que abrir la cancha». La frase de un ministro de Axel Kicillof le da marco a los movimientos políticos del gobernador en la semana posterior a la reaparición pública de la expresidenta Cristina Kirchner, en medio de la discusión abierta en el Frente de Todos por el liderazgo que viene para construir una alternativa a Javier Milei.

El mandatario marchó contra el gobierno el 1° de mayo y se reunió con la primera plana de la CGT; se puso a buscar votos de otros gobernadores contra la ley bases; sumó al Movimiento Evita a su gobierno y el gesto más fuerte: su mano derecha, el ministro Carlos Bianco, lanzó un frente político propio en La Plata con miras al plan presidencial 2027.

Cada movimiento dejó una foto que muestra que, pese a que Kicillof esquiva en público hablar del tema, la construcción de un armado propio para desmarcarse y componer nuevas canciones -como supo decir en plena campaña por la reelección- está en marcha. El armado está en manos de la mesa política que lideran Bianco, mano derecha del gobernador, y Larroque, éste último abiertamente enfrentado con La Cámpora.

Trabajan codo a codo con ellos el ministro Walter Correa (Trabajo), Gabriel Katopodis (Infraestructura), Cristina Álvarez Rodríguez (Jefa de Asesores) y la vicegobernadora Verónica Magario. Ese grupo se fue armando conforme dejó de existir la mesa de Ensenada y pide públicamente que lidere el movimiento.

El Día del Trabajador lo mostró a Kicillof marchando con columna propia junto a su gabinete, legisladores, gremialistas e intendentes que vienen fogoneando su candidatura como Julio Alak (La Plata); Mario Secco (Ensenada); Fabián Cagliardi (Berisso); Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Fernando Espinoza (La Matanza). Una foto similar ya se había visto también en el paro del 24 de enero y en la movilización del 24 de marzo, cuando La Cámpora marchó aparte.

La reunión del gobernador con los popes de la CGT, un rato después, tuvo varios sentidos: «Abrir la cancha» para dar la discusión en el peronismo, aunque «cuidando» a Kicillof y redoblar los esfuerzos para que caiga la ley bases. Por eso mismo, aunque Pablo Moyano ya se mostró abiertamente a favor de una candidatura de Kicillof, tras el encuentro fue más moderado. «Hay que saldar las diferencias adentro, que no sean públicas. La gente la está pasando mal y encima le sumás el puterío del peronismo…», dijo el cotitular de la CGT bajando los decibeles, y advirtió: «Lo importante es que todos los espacios estemos en esa mesa».

El jueves, el gobernador formalizó la incorporación del Movimiento Evita a su gestión con el lanzamiento del Instituto Provincial de Asociativismo y Cooperativismo (IPAC), que será presidido por Gildo Onorato. Y envió otra señal política al hablar del sentido de la unidad. «Nosotros creemos que cuando se habla de unidad no tiene que ser una cuestión de cúpula, de dirigencia o de acuerdos ante escribanía; cuando se habla de unidad tiene que ser unidad en la acción, unidad en el trabajo, unidad política y unidad de objetivos», lanzó en lo que muchos interpretaron como una respuesta a los armadores de la ex presidenta.

El frente axelista Las señales de autonomía se completaron este sábado con el lanzamiento del Frente Popular Patria y Futuro en La Plata. El armado nuclea a más de veinte organizaciones políticas, sociales y gremiales que vienen trabajando junto a Bianco en respaldo a Kicillof. Entre los dirigentes que forman parte están el secretario general de Sipreba, Agustín Lecchi; la exministra de Mujeres, Género y Diversidad Elizabeth Gómez Alcorta; la secretaria de Relaciones Internacionales y Soberanía de la UTEP, Fernanda Pereyra; el secretario general de Metrodelegados, Alberto Pianelli; la exministra de Economía Felisa Miceli; y el exdiputado José Cruz Campagnoli.

La presentación oficial fue bajo la consigna «Defender la Patria, construir el futuro» y con mucha presencia bonaerense. Estuvieron Larroque, Alak, Secco y Cagliardi. El cierre estuvo a cargo de Bianco, quien contó que el armado arrancó en su despacho durante la pandemia con todas las organizaciones que le pedían «militar a Axel». «Es un espacio más, que no compite con nadie sino que complementa, que empuja, que suma por la positiva siempre, no en contra de nadie», dijo y aclaró que ya va cobrando «nivel nacional».

Pidió debatir «hacia adentro» sobre el fracaso del gobierno de Alberto Fernández y mencionó como el principal problema «no haber logrado la redistribución del ingreso». Consideró que «todos son culpables» de ese fracaso, aunque «haya cuotapartes» de acuerdo a la responsabilidad política de cada uno. Y en tren de confesiones realizó su propia autocrítica en público: «No hicimos la suficiente política, más allá de la gestión. Ahora vamos a hacer más política».

El ministro habló también de la tarea que se impone a la dirigencia y a la militancia en el contexto del brutal ajuste que está aplicando Javier Milei. La prioridad, les dijo, es «sostener» la situación en los barrios para evitar un desborde social. «No nos podemos permitir que en la Provincia haya ningún tipo de estallido», disparó y remarcó: «Los garantes de esa situación somos nosotros, no es la Nación, y por eso tenemos que
asegurar la paz y el bienestar en todos los barrios».

Ya en el final repitió que el frente es «con todos» y consideró que hay que generar consensos básicos en temas claves como educación, salud, seguridad, industria. «De ahí a la izquierda no puede haber ningún enemigo. De ese punto a la derecha está el enemigo. Vamos todos juntos con los matices y las discusiones», señaló en un mensaje interno. Y luego cerró: «Es con todos y con todas, y todos y todas con Axel». «<

Encuentro

Axel Kicillof encabezará este lunes el Encuentro Federal del Trabajo que reunirá a los ministros de Trabajo de seis provincias que debatirán en La Plata sobre el impacto negativo de la reforma laboral incluida en la ley
bases. El cónclave servirá para marcar la postura crítica de provincias aliadas, pero también le dará una foto política al gobernador en el marco de la actual discusión interna.