Tras la cumbre política que juntó a todo el peronismo bonaerense en La Plata, el gobernador Axel Kicillof envió el viernes a la Legislatura los dos proyectos con los que busca afrontar el complejo panorama que abre el plan «motosierra» de Javier Milei: el pedido de endeudamiento por 1800 millones de dólares y la ley fiscal impositiva que fija subas de hasta 200% en los impuestos provinciales y los ata a la inflación. La apuesta es aprobar ambas leyes el jueves en doble sesión de Diputados y el Senado. El oficialismo asegura que la oposición se comprometió a acompañar.

El primer proyecto contempla la prórroga de las emergencias en seguridad, salud, educación y otros rubros que están vigentes desde el inicio de la gestión, un pedido de autorización para tomar deuda por 1800 millones de dólares –su equivalente en pesos– por el año 2024, que tienen como objetivo afrontar los vencimientos de deuda previstos a lo largo del próximo año, y permiso para emitir letras del Tesoro por hasta 300 millones de dólares, una herramienta con la que viene operando el Ejecutivo desde hace años.

En busca de acercar posiciones con los intendentes, la iniciativa incluye también la posibilidad de «modificar el cronograma de devolución de las deudas» que los municipios mantienen con la Provincia, previa solicitud de cada jefe comunal. En la actualidad son más de 8500 millones de pesos del Fondo Especial de Emergencia Sanitaria, lanzado en la pandemia para pagar sueldos, y del Fondo Especial de Asignaciones Extraordinarias para municipios, dispuesto para que los distritos pudieran replicar el bono de 60 mil pesos.

El proyecto girado por Kicillof también contempla una iniciativa que confronta con el DNU de Milei al crear un laboratorio público de medicamentos con el objetivo de incidir en la regulación de los precios de esa industria, que se dispararon tras la devaluación, y abastecer parte del mercado bonaerense. En concreto se crea el Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense –con la figura legal de Sociedad Anónima con participación estatal mayoritaria– que podrá desarrollar, producir, comprar y vender vacunas, insumos, productos médicos, equipamiento y otros insumos para la salud. A esto se suma la creación de la Empresa Bonaerense de Emergencias, que funcionará como complemento del SAME que hoy funciona a nivel municipal.

El otro proyecto que el gobernador giró a la Legislatura es la Ley Fiscal Impositiva que fija los valores de los impuestos inmobiliario, automotor, sellos e ingresos brutos, entre otros, para 2024. En el caso de las partidas inmobiliarias contempla subas de hasta 200% para el 90% de los contribuyentes y fija «topes progresivos» de crecimiento del gravamen más alto para los que tienen mayor patrimonio.

El objetivo del oficialismo es tener aprobadas ambas leyes el próximo jueves. Las dos cámaras fueron convocadas para ese día y ya hay negociaciones en curso para conseguir los votos de la oposición. Kicillof aseguró que «hay una actitud de acompañamiento, una actitud responsable de la oposición que es tan testigo como cualquiera de cómo están afectando estas medidas y que no es momento de no darle los instrumentos mínimos a la provincia de Buenos Aires». La vicegobernadora Verónica Magario, en tanto, agregó que, tanto el PRO como la UCR y los libertarios «han dicho que van a acompañar las dos leyes y emergencias que tenemos».  «