La Anónima -un grupo empresario que formó la familia Braun y creció alrededor de una cadena de supermercados en la Patagonia- cerró la compra de una parte de la cadena de comercios minoristas Libertad, confirmaron fuentes del mercado informadas sobre la transacción.
Con la operación, que se selló en la tarde del martes, La Anónima se expandirá al noreste y noroeste del país, a la región de Cuyo y a Misiones. Son lugares donde hasta ahora no tenía presencia ya que su centro de gravedad es la Patagonia aunque también tiene locales en comercios en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.
La compra se produce en el contexto de una fuerte caída de las ventas de los supermercados a nivel nacional. En la parte adquirida trabajan 1600 personas, la mitad del personal actual de la empresa vendedora.
El negocio del Grupo Libertad decayó por la contracción del consumo en los últimos años y la empresa fue objeto de rumores de posibles cierres y despidos en varias de las provincias en las que tiene presencia.

La compra alcanza 12 unidades de los Hipermercados Libertad y un centro de distribución.
Cuatro sucursales y el centro de distribución están en Córdoba, dos sucursales más en Tucumán. El resto tiene locaciones en las ciudades de Rosario, Salta, San Juan, Rafaela, Posadas y Santiago del Estero.
Libertad invirtió U$S 3 millones en un experimento premium en el shopping DOT, de Ciudad de Buenos Aires, que cerró en febrero y fue el puntapié inicial del repliegue que desembocó en la venta de todo el negocio a La Anónima.
Además de los híper, Libertad tiene las marcas Libertad Fan, Paseos Libertad y Mini Mayoristas Libertad, entre otras.
El sector supermercadista viene de dos años de caída de las ventas, una tendencia que no pudo revertir ni con masivas estrategias de descuentos propios y de entidades bancarias.
Antes de hacerse con el Grupo Libertad, La Anónima sonó como un posible comprador de la operación local de Carrefour, por el que también puja el Grupo De Narváez, titular de Chango Más.
